¿27 años de mentiras? El vuelo 203 de Avianca podría no haber sido derribado por una bomba

Uno de los peores accidentes de la aviación comercial ocurrió el 27 de noviembre de 1989, un Boeing 727-100 de la aerolínea Avianca fue derribado por una bomba a bordo, cobrando la vida de 101 personas. Acto que por 27 años se le adjudicó al Cartel de Medellín, encabezado por uno de los hombres más ricos de aquel entonces -según la revista Forbes- y el capo más buscado por el Estado Colombiano y la DEA, Pablo Emilio Escobar Gaviria.

El accidente ocurrió en los peores años del pueblo colombiano –según así nos cuenta la historia-, cuando el Estado y el Cartel de Medellín, se encontraban en medio de una guerra campal, que cobró la vida de cientos de personas a lo largo y ancho del territorio nacional. Los constantes atentados terroristas, buscaban “acorralar” al Estado, para abolir el tratado de extradición de narcotraficantes y delincuentes de alto impacto hacia los Estados Unidos.

En una serie de reportajes que se encuentran en manos de los excelentes periodistas del rotativo colombiano, El Espectador, podrían revelar que la historia contada por casi tres décadas sobre el supuesto atentado, no sea cierta.

Derivado de las investigaciones y reportes de un ex agente del FBI, quien en los años 90’, criticó severamente los procesos de las investigaciones del avión siniestrado, podrían revelar que el Cartel de Medellín, no es el autor material ni intelectual del impacto de la aeronave.

La precariedad con la que los gentes de la Policía Nacional, FBI, NTSB, Boeing, Aviación Civil, entre otros, utilizaron en sus procesos de investigación, fueron inadecuados, asegura Fred Whitehurst, un hombre de 68 años de edad, quien es un veterano de la guerra de Vietnam y quien posteriormente fuera gente supervisor especial en el Laboratorio de Criminología del FBI.

Whitehurst se especializó en investigación criminal, participio en el FBI, y al regresar de Vietnam, fue condecorado con cuatro estrellas de bronce y la medalla del elogio del ejército americano. Además, obtuvo un Ph.D. en química de la Universidad de Duke y trabajó en una investigación posdoctoral de química cuántica en la Universidad de Texas A&M. Más tarde consiguió un título como abogado en la Universidad de Georgetown mientras trabajaba en el FBI como agente supervisor especial en el Laboratorio de Criminología, según cita El Espectador.

Es precisamente cuando desarrollaba sus labores en el Laboratorio de Criminología que recibió desde Colombia una de las piezas pertenecientes a la aeronave matrícula HK-1803; etiquetada como Q15, la pieza al momento de ser examinada dio positivo a una sustancia, RDX y PETN, mismas que son encontradas en los explosivos conocido como Semtex. El resto, los fragmentos del fuselaje del lugar donde se supone que ocurrió la explosión, un zapato, un portaelementos para afeitar, un monedero y fragmentos picados del avión, dieron resultado negativo.

Hasta la fecha, nadie tiene clara la lista de pasajeros del vuelo 203 de Avianca y tampoco fue encontrado el cadáver del supuesto suicida engañado por el Cartel de Medellín.

El acto de Interferencia Ilícita, que supuestamente encabezó Pablo Escobar, fue con el objetivo de asesinar al quien sería el próximo Presidente de Colombia, César Augusto Gaviria Trujillo, mismo que abordaría la aeronave que cumpliría la ruta entre el aeropuerto internacional de El Dorado en Bogotá hacia el internacional Alfonso Bonilla Aragón en Palmira ubicada en el departamento del Valle de Cauca, pero este nunca lo abordó.

Los ocho reportajes que se publican a cuentagotas en la versión digital de El Espectador, sugieren con fundamentos en entrevistas y pruebas que se trató de una falla estructural y mecánica del Boeing 727, y no de una explosión en pleno vuelo la mañana de ese 27 de noviembre.

A 27 años de la tragedia, las contradicciones fenomenales que pone al descubierto Whitehurst, podrían hacernos pensar que la historia no es como nos la contaron. Mientras tanto la serie de reportajes denominados, “La historia que nunca nos contaron”, seguirán siendo publicados conforme los días transcurran en la versión digital de El Espectador.

También es importante recordar, que Jhon Jairo Velásquez alias “El Popeye”, uno de los sicarios más cercanos a Pablo Escobar, afirmó a diferentes medios colombianos y a la prensa internacional que el accidente de Avianca 203, si fue perpetrado por el Cartel de Medellín; no obstante el rotativo publicará el próximo domingo 4 de diciembre, “otra” versión de “El Popeye”.

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