Aeroméxico AMX668: “Despistados destinos”

La noticia causó expectación tan novedosa como preocupante, cuando el pasado 11 del de enero un Boeing 737-800 de Aeroméxico, matrícula XA-AMU, que cumplía el vuelo AM668, recibió la inmediata y drástica instrucción del controlador del Aeropuerto Internacional de San Francisco: “Aeroméxico, Go-Around”; al percatarse la controladora que se aproximaba a la pista equivocada, ocupada en ese momento por un Airbus de Virgin America que se disponía a despegar según se dio a conocer oficialmente (haga clic aquí para más detalles).

Pésimos precedentes

Pero tan grave incidente no es necesariamente una novedad, para la emblemática aerolínea de Haro Tricio, el 13 de septiembre del 2010, un McDonnell Douglas MD-83 con destino Tuxtla Gutiérrez aterrizó en el todavía funcional aeropuerto militar y no en su destino, el Internacional Ángel Albino Corzo.

Zona donde lo “chusco” hizo su aparición cuando el Capitán del vuelo argumento que “hacía mucho tiempo que no volaba a ese destino y la última vez que lo hice se aterrizaba en ese aeropuerto” –sic-, pero más preocupante aun es el vuelo de la regional Aeroméxico Connect, subsidiaria de la aerolínea del caballero del aire, cuando el 13 de marzo del 2016 aterrizó equivocadamente en el Aeropuerto del Norte en lugar de su aeropuerto vecino, el Internacional General Mariano Escobedo en Monterrey.

Un equívoco francamente atroz pues al menos en el caso de Tuxtla existió la intención plena de aterrizar en aeropuerto militar dentro de todo error, no así el caso del vuelo de Monterrey, donde el piloto erró contundentemente el destino, y despego inmediatamente al aeropuerto correcto, lo que resulta una extrañeza al no existir mediación alguna para ello.

Si bien este tipo de errores no son únicos en esta compañía –pues se han suscitado estas equivocaciones en todas la aerolíneas del mundo-, no deja de ser preocupante al menos para el Director de la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) que encabeza el ex–controlador de tráfico aéreo Miguel Peláez Lira, pues irónicamente bajo su expertiz en la materia, continúa sin pronunciarse y sin implementar lo correctivo al caso –como es su obligación-, en la reincidencia de tan graves incidentes protagonizados por Aeroméxico, pues en el caso de Monterrey más allá de toda insuficiencia por parte de la tripulación técnica del Connect queda implícita la también responsabilidad de los servicios de tránsito aéreo del SENEAM.

Binomio de impunidad

Si bien es cierto que toda incidencia de aeronaves con bandera mexicana en el extranjero queda fuera del alcance de Peláez Lira en cuanto a la investigación -donde en el caso de San Francisco la NTSB ya estará tomado cartas en el asunto- no es así domésticamente hablando, pues es aquí donde se gesta el problema, radica y hasta es “exportado”, pues pareciere que de nada sirven los “trainings” periódicos a los tripulantes, los RTARI’s, así como de las delimitaciones de áreas plenamente establecidas en las cartas IFR para evitar este tipo de errores por parte pilotos y todo lo que concierne a los controladores de vuelo.

Existe todo el paternalismo de la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA), un gremio permisivo y tolerante, que no bastó con el rompimiento de una avión de la flota a causa de sus agremiados, por ejemplo, donde los causantes del daño son “gravemente sancionados” enviándolos a un a un curso recurrente del fabricante del avión… y nada más.

A todas luces la omisión del Director de Aeronáutica no sólo a pilotos de incidencia, sino hasta errados controladores aéreos –dado su origen- ASPA y DGAC hacen una dupla innegable de impunidad a la ahora de ocultar, cuando quienes protagonizan estos delicados eventos y salen a relucir allende fronteras procedimiento de incursión… ¡a punto de catástrofe!

Deja tu comentario.

También te podría gustar...

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com