CU972: La historia detrás del accidente…

Aeropuerto Internacional de La Habana-José Martí, viernes 18 de mayo de 2018. Alrededor del medio día horario local, en una de las plataformas, el Boeing 737-200 Advanced matrícula XA-UHZ, operado por Cubana de Aviación a través de arrendamiento con tripulación de Global Air, es preparado para su siguiente vuelo, se trataría del CU972 con destino al Aeropuerto Internacional Frank País, Holguín.

La tripulación de vuelo está compuesta por seis mexicanos; el Capitán Jorge Luis Núñez Santos, ex-Aviacsa; Primer Oficial Miguel Ángel Arreola Ramírez; Jefa de Cabina María Daniela Ríos; las Sobrecargos Abigail Hernández García y Beatriz Limón, esta última, también una ex-Aviacsa; y el Técnico en Mantenimiento Marco Antonio López Pérez. Para este vuelo de rutina, 107 pasajeros a bordo. De ellos, 102 nacionales cubanos y cinco extranjeros, siendo dos saharahuíes (uno con doble nacionalidad española y residentes en el país), dos argentinos y una mexicana.

 

Una vez finalizado el embarque de los pasajeros y los procedimientos de la puesta en marcha del vuelo, previos al despegue, el ruidoso e imponente 737-200 inicia su rodaje siguiendo las instrucciones del control de tránsito aéreo, quien los autorizará a despegar por la pista cero seis, que tiene una extensión de cuatro mil metros.

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Alrededor de las 12:05LT (GMT-4) la aeronave ingresa en la pista, antes de iniciar su carrera de despegue. Segundos más tarde, aproximadamente a las 12:06LT, la tripulación aplica máxima potencia en los dos motores Pratt & Whitney JT8D-9A y tan pronto, se inicia la última carrera de despegue el avión con más de 30 años de vida operativa.

Aún no se sabe lo que se pasó en la cabina de vuelo durante la carrera de despegue y durante los pocos segundos del ascenso, interrumpidos por un brusco viraje hacia la derecha, que alejó al avión de su trayectoria de vuelo. En pérdida, supuestamente por el fuerte ángulo de banqueo (como relatan testigos oculares), cerca de dos minutos después de su despegue, a las 12:08LT, el Boeing 737 impacta contra unos cables de energía, contra una casa abandonada y árboles cercanos a una línea de ferrocarril a más o menos 600 metros de distancia de la Terminal Doméstica del Aeropuerto José Martí.

Instantáneamente al impacto, 110 ocupantes del avión mueren (los cinco pasajeros extranjeros y 99 ciudadanos cubanos), incluyendo toda la tripulación de vuelo. Tres pasajeras, todas cubanas, sobreviven al accidente; dos de ellas con traumatismo craneal y la otra con quemaduras de tercer grado por el cuerpo.

Rápidamente, los habitantes de la zona llegan al lugar del accidente y comienzan a apoyar con primeros auxilios a las víctimas del accidente. Tan pronto como es posible, los primeros equipos de bomberos del aeropuerto, ambulancias y la policía ya están en el lugar realizando un arduo trabajo en busca de posibles sobrevivientes en medio del escenario destrucción, donde si no fuera por el empenaje, el avión sería irreconocible.

Durante el transcurso de las siguientes horas, impera la desinformación sobre el exacto número de víctimas, el modelo del avión accidentado y quién sería su propietario. Inicialmente, los medios de comunicación tradicionales reportaron que la aeronave en cuestión era un 737-400 de Blue Panorama, pero más tarde la información fue desmentida por la propia compañía aérea. A no ser por el modelo -que inicialmente reportamos como un 737-500-, desde los primeros minutos luego del accidente en Transponder 1200 habíamos informado (antes que cualquier otro medio) que la aeronave pertenecía a Global Air y que su tripulación la conformaba en su totalidad mexicanos.

Las primeras cuarenta y ocho horas…

Se hizo evidente que se trataba del Boeing mexicano, tan pronto las primeras imágenes que fueron divulgadas por Agence France-Presse (AFP) comenzaron a circular por el mundo. En ellas, en medio del escenario de la total destrucción y fuego, el empenaje azul y blanco de Global Air. Horas más tarde, la confirmación oficial; a través de una publicación, la Secretaria de Comunicaciones y Transportes de México (SCT) confirma que la aeronave accidentada se trata del Boeing 737 matrícula XA-UHZ.

A través de esta publicación, también identifica a los que hacen parte de tripulación y destaca que todos poseen sus respectivas licencias al días; en cuanto a licencias, revela que Global Air está al día con las autoridades de aviación civil del país, haciendo énfasis que una inspección se había realizado en noviembre pasado, atestiguando que la empresa sigue todos los estándares exigidos para su operación.

En los Estados Unidos, el fabricante estadounidense Boeing anuncia estar acompañando el desarrollo de la situación en Cuba y se pronuncia con el envío de miembros para participar en la investigación, junto con investigadores de la Junta Nacional de Seguridad del Transporte (NTSB). La Dirección General de Aeronáutica Civil de México (DGAC), también anunció que se unirá a ellos y a las autoridades cubanas en la investigación del accidente.

En un comunicado firmado a las 15:15LT (GMT-5) y difundido horas más tarde, Global Air confirma el accidente ocurrido en La Habana involucrando una de sus aeronaves, el 737-200 XA-UHZ. También confirma el nombre de los tripulantes a bordo y dice no tener más información sobre lo ocurrido, pero estarían en contacto con las autoridades cubanas. Inicialmente, la información era que cinco de los seis tripulantes eran mexicanos y uno, cubano. La información fue rectificada horas después. 

Pasadas las primeras horas del accidente, se inician las especulaciones, como de costumbre. ¿Qué pasó con el avión? ¿Quién es Global Air? ¿Quiénes son sus dueños? ¿Qué tan segura es la compañía? ¿Qué hacían en Cuba? Y de nuevo, como de costumbre, los medios tradicionales empiezan a esbozar y señalar probables causas para el accidente, sosteniéndose en la opinión de pseudos especialistas en aviación, que sólo aparecen justamente cuando hay un accidente aéreo. Y con ellos, las milagrosas teorías que convienen fácilmente al público, que desconoce lo básico de la aviación. 

En paralelo al sensacionalismo mediático, la Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) divulga su comunicado oficial, donde entre otras cosas, hace un llamado a una investigación exhaustiva siguiendo los estándares exigidos internacionalmente. Además, invita a que se respete la privacidad de los familiares de la tripulación y ocupantes de la aeronave siniestrada, evitando toda clase de conjeturas o especulaciones, a la espera de una conclusión en la investigación por parte de las autoridades responsables.

Durante las primeras horas de la mañana del sábado 19 de mayo, las autoridades cubanas ponen fin a la desinformación sobre los pasajeros, divulgando un la lista, con el número real de pasajeros, tripulantes y sus respectivas nacionalidades. Las autoridades también anuncian la recuperación de la Grabadora de Voz (CVR) en buen estado, mientras continúan en la búsqueda por la grabador de datos (FDR), ambos que componen la famosa “caja negra” y que serán los responsables de esclarecer este trágico accidente.

La aerolínea y la aeronave…  

Global Air, o Damojh Aerolíneas, S.A. de C.V., por su razón social, es una aerolínea mexicana fundada en Guadalajara, México, en 1990. Con su Certificado de Operador Aéreo (AOC, en inglés) DMJ/2003 válido aún por los próximos dos años, es propiedad del empresario español Manuel Rodríguez Campos, que también tiene participación en otras aerolíneas en Latinoamérica, como Sudamericana de Aviación.

Según la SCT, la compañía pasó por una inspección en noviembre del año pasado, que atestiguó el cumplimiento de los estándares federales para garantizar su operación. Además de la aeronave accidentada, dispone de otros dos Boeing 737 activos, el -200 Advanced matrícula XA-UMQ (s/n 24103) y el -500 matrícula XA-UZK (s/n 24900), que como publicamos en exclusiva, se unió la flota de Cubana hace días para sustituir unidades del Airbus A320 que eran operados por Avion Express.

Foto: Savvas Garozis/Flickr

El XA-UHZ (s/n 21816) como destacan los periódicos alrededor del mundo, tiene una vida operativa de 38.9 años. Sin embargo, a pesar de la larga edad, sabemos que necesariamente esta condición no determina la calidad de una aeronave y tampoco su seguridad y operatividad. El Hotel Zulu voló por primera vez el 15 de julio de 1979 y el 7 de agosto del mismo año, fue entregado a la estadounidense Piedmont Airlines con matrícula N769N.

A lo largo de estos años, voló en los colores de USAir (US Airways), Royal Airlines, Canada 3000 e incluso la Armada de los Estados Unidos. En marzo de 2005, fue adquirido por Magnicharters y aterrizó en México con matrícula XA-MAK. Bajo propriedad de ‘Magni’, operó a través de arrendamiento con Avolar y más tarde, fue traspasado a Benin Golf Air.

En 2009, ya en propriedad de Global Air, fue operado también en arrendamiento con tripulación por la cubana Aero Caribbean, donde protagonizó un episodio que contaremos en las controversias. En 2012 voló en Chile para SINAMI, en 2014 en Honduras con EasySky y desde el año pasado, se unió la flota de Cubana como un ‘tapa agujeros’ en sus operaciones domésticas e internacionales de corto recorrido. 

Las controversias sobre Global Air…

Dentro de las primeras veinticuatro horas después del accidente, las primeras controversias empiezan a surgir a partir del testimonio de expilotos y personas que han tenido algún contacto con las operaciones de Global Air a lo largo de los últimos años, seguido por la declaración de autoridades de algunos países de Sudamérica sobre supuestas violación a los estándares de seguridad.

El primero de estos episodios fue relatado por un experimentado piloto cubano, que ya ocupó el puesto de capitán en aeronaves como el soviético Ilyushin Il-62 y el estadounidense McDonnell Douglas DC-10. Según él, a través de una publicación en su red social, a comienzos de esta década, en la ocasión en que el XA-UHZ voló por Aero Caribbean, un capitán y un primer oficial fueron suspendidos tras sufrir una desorientación sobre Santiago de Cuba.

La suspensión se realizó tras el Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC) realizar una inspección e identificar problemas y faltas de conocimientos técnicos. Y como consecuencia, las autoridades cubanas emitieron un expediente recomendando a Cubana no alquilar aeronaves de Global Air.

Este sábado 19 de mayo, el Director de la Autoridad de Aviación Civil de Guyana (GCAA), Egbert Field, informó a la prensa que desde el año pasado, el país había prohibido el ingreso de aeronaves de Global Air en su territorio y espacio aéreo tras identificar violaciones en los estándares de seguridad, en este caso, con despegues por encima del peso máximo de despegue (MTOW) registrados también en el Hotel Zulu operando por Cubana.  

Pero la más grande de las controversias que involucra a la aerolínea y que rápidamente se esparció por todo el mundo fue la denuncia realizada por el expiloto de Global Air, Marco Aurelio Hernández, durante una entrevista para el Milenio. Según Hernández, las aeronaves acumulaban una serie de problemas y en muchas situaciones, fueron obligados a operarlas sin condiciones aeronavegables.

Volando en Chile por SINAMI con el 737-200 matrícula XA-TWR (actualmente almacenado en Toluca), Hernández contó que inspectores chilenos prohibieron que la aeronave de continuara volando en el país. Las razones son muy claras, el fuselaje ya había completado su ciclo y estaba con su mantenimiento vencido.

En esta ocasión, el expiloto de Global Air presentó una queja formal ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, en esta época encabezada por Alexandro Argudín. Pero supuestamente, nada habría sido hecho por las autoridades.

Hernández aún cuenta que operando durante tres meses en Venezuela, realizaban vuelos nocturnos sin radar. También, recuerda situaciones que sufrieron innumerables fallas de motores, fallas hidráulicas y afines. Él renunció su puesto en Global Air después de sufrir un derrame cerebral antes de embarcar en un vuelo entre Ciudad Juárez y la Ciudad de México, donde no recibió ninguna atención por parte de la aerolínea. Y desde esa época, mantiene las denuncias de irregularidades contra Global Air y su propietario, Manuel Rodríguez Campos.

¿Qué podemos esperar?

A pesar de todos los factores conocidos que se abordaron anteriormente, sólo la investigación, realizada entre las autoridades cubanas, mexicanas y estadounidenses, determinarán lo que realmente ocurrió durante los dos minutos entre su carrera de despegue y su impacto contra el terreno. En cuanto a las irregularidades denunciadas por otros países y por expilotos de y cercanos a Global Air, seguramente la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, quien aseguró a través de una declaración en el post-accidente que la compañía aérea cumple con todos los requisitos de seguridad, deberá explicarse en breve.

Y como publicamos en una nota a través de nuestras redes sociales el último viernes, día del accidente, a las familias y amigos, extendemos nuestra solidaridad y los acompañamos en este momento de dolor y sufrimiento. Como una comunidad aeronáutica conformada desde pilotos a periodistas, incluyendo algunos amigos y excompañeros de trabajo tripulantes acaecidos en el trágico accidente, solicitamos privacidad y respeto a las familias de todas las víctimas, sin especulación durante el curso de la investigación, la única que podrá realmente determinar las causas de este accidente.

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