NAICM: entre la inviabilidad y la corrupción

Anunciado con bombo y platillo el pasado septiembre del 2014 la entonces entrante administración Peñista daba a conocer el proyecto transexenal para el país del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) y mismo que a tres años de iniciadas las obras este solo ha quedado estigmatizado entre la dudosa viabilidad técnica y la corrupción, cuya magnitud es proporcional entre quienes auspician la obra.

 Los históricos estudios técnicos en la materia que datan incluso desde antes del fallido intento del sexenio Foxista en la construcción de tal terminal han arrojado constantemente la inviabilidad de construcción en el terreno lacustre del vaso de Texcoco, lugar ahora designado, lo anterior lo pude constatar personalmente durante mi paso como funcionario de mando medio en ASA (Aeropuertos y Servicios Auxiliares) lugar especialista en la materia donde nos eran impartidos constantemente cursos en infraestructura aeroportuaria y donde la constante inviable técnica para toda construcción aeroportuaria es precisamente esa área de Texcoco.

De hecho, la historia así nos lo ha indicado actualmente en el caso de AICM por el constante hundimiento de la pista 23R misma que sufre de este efecto en promedio 15 centímetros anuales, lo que es más aún; la relativamente nueva T2, en la actualidad presenta un considerable hundimiento de casi 25 centímetros.

En la parte poniente del edificio principal –amen de los estragos en los que ha quedado víctima de los 2 temblores recientes- cuya solución se estima en un costo de 20 mil millones de pesos cuando la construcción total tuvo un inflado costo de 48 mil millones en moneda nacional.

PESIMOS PRECEDENTES

Pero por si lo anterior fuera poco, el “Comité Consultivo Nacional de Normalización” esa ente responsable de la cabal aplicabilidad de toda norma en la materia estará presidido ni más ni menos que por la Subsecretaria de Comunicaciones Yuridia Mascott Pérez, quien totalmente neófita en la materia de perfil que corresponde al típico carácter “todologico” de la funcionaria transexenal cuya única “virtud” es haber dejado en la incertidumbre el destino de la nada despreciable cantidad de 11 mil millones de pesos a cambio de ninguna mejora cando estuvo al frente del Servicio Postal Mexicano en la administración pasada.

Los montos obran en la glosa del recinto de esa legislatura misma que quedo impune así como y en la supervisión de la obra que estará abandera por el Colegio de Ingenieros Mexicanos y cuyo Presidente, el Ing. Gregorio S. García Morales Morales quien más allá de tener en su haber la expedición de certificados adulterados al personal técnico aeronáutico, así como de la violación a la Ley de Aviación en el extranjero –vía su centro de capacitación- tiene polarizado ese gremio ante el rechazo de esa comunidad dada la inviabilidad de la y que es obra técnicamente improcedente.

Así mismo, de los 8 postores para la adquisición de esta, que como es sabido le fue adjudicada sin dar pormenores de la licitación –si es que la hubo-, al británico Norman Foster y al Arquitecto mexicano, Fernando Romero, este último más que yerno de Carlos Slim es su presta-nombres, en empresas de construcción.

Sin embargo, más allá del cuestionable vinculo, Fernando Romero aún bajo su calidad de arquitecto carece de la especialidad en infraestructura aeroportuaria, mientras que Norman Foster, a pesar de su experiencia durante su intervención en el aeropuerto de Pekín, lo es sólo en materia en el plano arquitectónico en cuanto a los acabados meramente estéticos, más NO estructurales por lo cual ante tal evidencia el Coordinador del Comité en Infraestructura de Transporte del Colegio de Ingenieros Civiles de México, asevero que ambos BENEFICAIRIO$ se avocarían en la designación de la constructora integral en el plano estructural, dejando en el limbo los análisis de mecánica de suelos cuyos resultados ya históricos, arrojan necesariamente y totalmente inviable, la construcción de tal envergadura en la zona bajo el emplazamiento con técnicas comunes.

Si bien es cierto que dicho suelo inestable bien podría ser neutralizado por alguna técnica avanzada –pues incluso los japoneses construyeron un gran aeropuerto en medio del mar- estos no presentan propuesta técnica de ninguna innovación en la construcción hasta el momento, dejando todo cuestionamiento en tanto no den a conocer las especificaciones, mientras sólo se realizan trabajos de compactación, aplanado y nivelación del terreno lacustre.

MONSTRUOSO COSTO

De manera muy puntual el Secretario de Comunicaciones durante la presentación del mega-proyecto dio a conocer la “bondades” de éste, en donde, el efecto del “fluido de embudo” -por ser más las preguntas que entran y menores las respuesta que salen- dio a conocer no sólo las cualidades de esta consistentes en la capacidad de desplazar 120 millones de pasajero anuales contra los 35 millones actuales del AICM dada la construcción de sus 6 pistas operativas de manera simultánea –aunque la capacidad operativa de desplazamiento radica también en la cantidad de posiciones de embarque-desembarque básicamente- sino que da a conocer displicentemente el costo de la obra estimado en poco más de 9 mil millones de dólares, ¡cantidad sumamente colosal! Pues los aeropuertos de mayores dimensiones como el aeropuerto del Rey Khalid, en Arabia, cuya expansión es de 225 kilómetros cuadrados –considerado el más grande del mundo- y cuyo costo fue de 8,500 millones de dólares, que supera en MUCHO al actual “mega-proyecto muy mexicano a precio de latrocinio” al mero estilo de opacidad pura donde el binomio inviabilidad-corrupción le es inseparable.

“Quien no conoce la historia está condenado en volver a vivirla”.

-Benajmín Franklin-

Deja tu comentario.

También te podría gustar...

PHP Code Snippets Powered By : XYZScripts.com