Primer americano en el espacio: Alan Shepard (Parte 1 de 2)

Por: Antonio Mendoza Corona

Tesorero de la SMEAL

 

En nuestra anterior entrega sobre historia espacial narramos cómo Yuri Gagarin orbitó alrededor de la Tierra a bordo del Vostok-I  el 12 de abril de 1961, pues bien, a raíz de tal suceso, el presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy declaró: «Vamos rezagados». Hicieron falta unos diez meses para superar el retraso y poner un hombre de ese país realmente en órbita terrestre.

El 5 de mayo de 1961, tres semanas antes del discurso de Kennedy en el Congreso sobre el Apolo, en el que se marcó el objetivo para la nación de hacer llegar un hombre a la Luna antes de finalizar la década, Alan Shepard fue el primer estadounidense en aventurarse en el espacio. Pero no fue una prueba válida para alcanzar a los soviéticos, pues el vuelo distaba mucho de ser orbital. Shepard recorrió en una cápsula Mercury, concretamente la __Freedom-7, una distancia de 485 kilómetros desde la rampa de lanzamiento en Florida y durante los quince minutos de vuele alcanzó una altitud de 185 kilómetros.

La cápsula que albergaba al astronauta fue recuperada en el océano, lo cual demostró la viabilidad de un breve vuelo balístico. Shepard sólo se encontró en condiciones de ingravidez durante unos cuatro minutos. «Lo único que lamento -dijo el mismo Shepard- es que el vuelo haya sido tan corto.»

Sobre su vida, podemos decir que Alan Bartlett Shepard Jr. nació el 18 de noviembre de 1923 en New Hampshire, se graduó en la Academia Naval de Estados Unidos en 1944 y luchó en la Segunda Guerra Mundial. Obtuvo certificado para volar en 1947. En 1950 estuvo en la Escuela para pilotos de prueba de Patuxent River en Maryland.Shepard_SMEAL 01

Después de graduarse participó en pruebas de gran altitud para obtener datos sobre la luz en diferentes masas de aire sobre el continente americano. Fue uno de los pilotos de prueba en un nuevo (para la época) sistema de reposteo de combustible durante el vuelo.

El 5 de mayo de 1961, Alan Shepard se convirtió a sus 37 años en el primer estadounidense en subirse a una nave espacial. El vuelo fue suborbital y apenas duró 15 minutos pero sirvió a EE.UU. para demostrar a los rusos que también ellos podían ir al espacio. A continuación la transcripción de la bitácora de vuelo del Astronauta Alan Shepard el 5 de mayo de 1961:

Mayo 5 de 1961.- A las 5:20 abordé la nave Freedom 7. Enseguida, desconecté la manguera de mi aire acondicionado portátil, me quité los zapatos protectores que cubrían mis botas y controlé la compuerta.

Algunos técnicos asomaban sus cabezas al interior de la cápsula para dar un vistazo y hacer los ajustes de último momento. Entonces, a las 6:10 la puerta se cerró y quedé solo.

Ese era el gran momento que había imaginado muchas veces. “Ok, hombre” -me dije-, “Te ofreciste como voluntario para esto. Ahora queda en ti hacerlo como se debe”. Estuve un tiempo mirando a través del telescopio. La vista era fascinante: las nubes me rodeaban y las personas, en la Tierra, parecían grupos de hormigas.

Los últimos cinco minutos fueron interminables. Antes del  despegue, fijé las válvulas de control de temperatura del traje y la cabina y realicé con “Deke” (Donald K. Slayton, mi interlocutor en la base) una prueba de control del sistema de comunicación. Deke empezó el conteo.

Todo estaba listo para partir. “Diez, nueve, ocho, siete…” A la cuenta de cinco, puse mi mano izquierda en la palanca para abortar que, sólo si algo salía mal, tendría que mover de  inmediato para activar la torre de escape.Shepard_SMEAL 02

Después de la cuenta de cero, Deke dijo: “Despegue…Estás en tu camino”. En el interior había sólo algunas vibraciones. Todo era extremadamente suave: un sutil y gradual despegue de la Tierra. Era tan apacible que, aunque era la primera vez, me parecía una experiencia familiar. Nada se podía comparar con las sensaciones de ese momento. El motor se detuvo a los dos minutos y veintidós segundos, tal como estaba previsto.

Escuché un ruido mientras se desprendía la torre de escape. Todos estos movimientos se los reportaba a Deke. Después de ese desprendimiento, la cápsula empezó a navegar en forma más lenta y tomó una posición definitiva para el resto del viaje. Luego subí al periscopio.

Estaba ansioso por saber qué cosas podía descubrir. Aunque había revisado algunos mapas para saber con qué podría encontrarme, no estaba preparado para ver las maravillosas imágenes que pude captar. Enseguida le grité a Deke que la vista era hermosa, que quitaba la respiración.

Al sur, se podía ver cómo las nubes cubrían Fort Lauderdale, y que el clima era claro en los cayos de Florida. Pero no llegué a ver las islas Bahamas. Por eso, enfoqué hacia un área despejada y pude identificar las islas Andros y Bimini. El color alrededor de estas islas era muy claro y brillante, y las tonalidades variaban del azul oscuro del agua al verde claro de las zonas de los arrecifes.

Era realmente conmovedor. En ese instante, entendí “que el hombre no se detendría hasta dominar el espacio, como si fuera su propia casa.”Shepard_SMEAL 04

El programa Mercury comenzó oficialmente en octubre de 1958. Implicó el diseño de una cápsula que pudiera asegurar la supervivencia en el espacio de un astronauta en vuelos de corta duración, un día como máximo. Hasta 1963 muchos de los vuelos de estas cápsulas se llevaron a cabo, entre ellos seis vuelos tripulados. Alan Shepard fue el primero en volar a bordo de la nave. De forma cónica y con un peso de alrededor de 1.5 toneladas, la cápsula Mercury estaba equipada con retro-cohetes, un escudo térmico y paracaídas, para garantizar su lento descenso antes de aterrizar.

(Fin de la primera parte)

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