Un breve vuelo por la historia de la aviación en México (parte 2)

  • La aviación privada y ejecutiva

La aviación privada en nuestro país tal como la conocemos ahora, se inicia con la importación de máquinas francesas, un Voisin y un Blériot XI. En el caso del Voisin, se lleva a cabo un vuelo sobresaliente el 8 de enero de 1910, cuando el deportista Alberto Braniff, realiza lo que se considera el primer vuelo motorizado, tripulado y completamente controlado en México, al despegar desde los campos de Balbuena en su avión que tenía un motor ENV de 60 caballos de fuerza.

Es digno de hacerse notar que este vuelo se realizó a una altitud no lograda hasta entonces, pues la Ciudad de México se encuentra a 7,335 pies sobre el nivel del mar. El segundo avión  privado en llegar fue un Blériot XI, importado por el industrial de origen francés Ernesto Pugibet que llegó a México el día 7 de ese mismo enero. No es sino hasta después de 1920 que esta actividad se empieza a desarrollar lentamente, cuando algunos pilotos adquieren aparatos militares ya desahuciados y los restauran para sus propios intereses.

A partir de ahí esta actividad ya no se detiene y para el año 2015 la aviación ejecutiva ocupa el segundo lugar a nivel mundial con un promedio de 870 aviones de todos los tamaños; con respecto a la aviación privada, el número de aparatos en servicio va más allá de las 2,400 aeronaves.

  • La aviación militar

Esta actividad tiene sus orígenes en 1909 cuando el gobierno del general Porfirio Díaz envía a Francia a tres oficiales del cuerpo de ingenieros a estudiar aerostación y aviación: los capitanes Alducín, Nicolás Martínez y Federico Cervantes, quienes a su regreso rindieron su informe y posteriormente prestaron importantes servicios. Otro importante hecho que ayudó a cambiar la mentalidad hacia el empleo del avión en acciones militares, fueron las exhibiciones de la Moisant Intenational Aviators, unas realizadas en febrero de 1911 que se presentaron en Monterrey, Ciudad de México y Veracruz, y otras llevadas a cabo en noviembre de ese mismo año.

De las exhibiciones de febrero, lo más sobresaliente fue la demostración que hicieron los pilotos Roland Garros y René Barrier de la utilidad del aeroplano para lanzar bombas, que en ese caso fueron manzanas lanzadas contra puestos de artillería que habían sido “escondidos” convenientemente. En las exhibiciones de noviembre, se destacó el hecho que el piloto George Dyot, en un lance de audacia invitó a volar al entonces primer presidente constitucional de México, Francisco I Madero, en su Deperdussin y este aceptó gustoso, convirtiéndose con este hecho, en el Primer Jefe de Estado en funciones que voló en un avión en el mundo.

De aquí se desprende que posteriormente el gobierno enviara en 1912 a la Moisant School a los “cinco primeros” mexicanos a estudiar y graduarse de aviadores. Asimismo, se hizo la compra de seis aviones, el primero de los cuales llega a Torreón en agosto de 1912. Posteriormente, mientras los movimientos armados después de la Revolución Mexicana se desarrollaban cobrando gran cantidad de vidas, la aviación tuvo un limitado pero importante papel al ser empleada por ambos bandos para reconocimientos, enlace y bombardeos.

Al ser una actividad necesaria en el desarrollo de los países, la aviación militar siguió creciendo hasta convertirse en una Fuerza Aérea de respetables proporciones, de la cual el 5 de febrero de 1915 se considera como el antecedente de su nacimiento, cuando el jefe del entonces Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, emite un Acuerdo para la creación del “Arma de aviación militar”. Desde entonces y gracias a ella, ningún gobierno electo ha sido destituido por la fuerza, pues ha ayudado a sofocar múltiples rebeliones de origen territorial, militar y religioso.

Aparte de las acciones anteriores, esta arma tuvo una distinguida participación durante la Segunda Guerra Mundial al enviar a combatir en el pacífico junto con las fuerzas aliadas a su Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana formada por el Escuadrón Aéreo de pelea 201.

*Contenido desarrollado por la SMEAL y presentado en Buenos Aires, Argentina, por representantes de la Federación Internacional de Estudios Históricos, Aeronáuticos y Espaciales (FIDEHAE) después del primer Congreso Internacional de Historia Aeronáutica y Espacial realizado en México.

*Crédito fotos: Archivos SMEAL y Federación Internacional de Estudios Históricos, Aeronáuticos y Espaciales

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Un breve vuelo por la historia de la aviación en México (parte 1)

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