Amelia Earhart y el cruce del Atlántico cumplen 89 años

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Si bien las mujeres hoy en día tienen un mayor nivel de participación en la industria de la aviación, esto no siempre fue así. Para conquistar esos lugares en las aerolíneas y otros sectores aeronáuticos, tuvieron que existir mujeres que sentaron las bases para ello. Un claro ejemplo es Amelia Earhart quien fue pionera en la aviación y hoy -20 de mayo- celebramos un aniversario de su hazaña cruzando el Atlántico.

Amelia Earhart nació el 24 de julio de 1898 en Kansas, Estados Unidos donde vivió una vida feliz y con comodidades. Tras el estallido de la Primera Guerra Mundial, Amelia y su hermana Muriel, viajaron a Canadá para servir como enfermeras voluntarias. En ese rol, tuvieron que visitar el Cuerpo Aéreo Real y fue entonces cuando -en sus propias palabras- terminó “picada por el gusanillo de la aviación”.

Para 1920, la familia Earhart decidió mudarse a California, lugar donde Amelia tuvo la primera experiencia de vuelo. Tras un espectáculo aéreo, la Piloto pagó algunos dólares para poder tomar un vuelo de 10 minutos. Fue así como desde el ascenso Amelia Earhart supo que había nacido para volar. Fue entonces que decidió aprender a volar y tomó clases como otra pionera de la aviación: Neta Snook.

A finales de 1922, Amelia logró comprar un aeroplano al que llamó El Canario, en este logró conseguir su primer récord de altitud al llegar a los 14,000 pies. Un año más tarde la Piloto consiguió su licencia para volar y en 1927 ingreso a la Asociación Aeronáutica Internacional. Conforme fue avanzando el tiempo Amelia comenzó a ser reconocida como una de los mejores pilotos en Estados Unidos.

En 1928, Earhart recibió la oferta de ser parte de una tripulación de un Fokker FVII que cruzaría el mar Atlántico. Compartiendo el vuelo con el Piloto Wilmer Stultz y el Mecánico Louis Gordon, se convertiría en la primera mujer en realizar el vuelo. Sin embargo, fue disuadida por su familia y no piloteo el avión, solo fue como pasajera. Aún así, la travesía de más de 20 horas fue el vuelo que catapultó a la fama a Amelia.

Tras esto y gracias a su apariencia e incluso cierto parecido con Charles Lindbergh, se hizo sumamente conocida. Amelia siguió volando dentro de Estados Unidos al tiempo que luchaba e impulsaba la aviación entre las mujeres. De hecho, en 1929 organizó una carrera aérea entre mujeres. La llamada Powder-puff derby se realizó de Los Ángeles a Cleveland. Además, fundó la organización de Las noventa y nueve, que contaba con 99 aviadoras.

En camino a su hito histórico

Con toda la experiencia ganada durante esos años, Earhart decidió que era tiempo de alcanzar una nueva meta. Amelia quería cruzar el Atlántico en un vuelo sola. Esta era una hazaña que nadie había realizado después del vuelo de Lindbergh y el Spirit of St. Louis. Fue entonces que el 20 de mayo de 1932, Amelia Earhart decidió montarse en un Lockheed Vega modificado y despegó desde Harbour Grace, Terranova en Canadá.

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Había salido directo a la aventura y a romper un hito en la historia. Equipada solo con un termo con sopa y una lata de puré de tomate, Earhart voló durante casi 15 horas. Si tomar café o algo que la mantuviera despierta, se apoyaba de oler sales. Tras el largo vuelo aterrizó en Irlanda el 21 de mayo. Su valor y valentía en este vuelo la hizo consagrarse como la primera mujer en volar sola a través del océano Atlántico.

Su historia siguió durante unos años más y el final de sus días llegaron con un accidente en otra de sus hazañas. Esa será una historia que después compartiremos con ustedes, estimados lectores.

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    Por: Ingrid Gil

    Sobrecargo de aviación. Licenciatura en Sociología en FCPyS, UNAM. He colaborado en proyectos de investigación en el ColMex y la UNAM.

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