La temporada de huracanes ha comenzado y con esto una larga lista de vuelos cancelados, así como la afectación severa en aviones pequeños que no tuvieron la oportunidad de ser resguardados y/o ser llevados a un lugar seguro, pero la pregunta es: ¿cómo afrontan las aerolíneas situaciones como ésta?

Es importante tener en cuenta que las aeronaves tienen un papel crucial que desempeñar para mitigar el impacto que pueden causar los huracanes. Por ejemplo, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) utiliza aviones como el Lockheed WP-3D Orion para realizar la recopilación de datos a baja altitud. A menudo, estos vuelan directamente al ojo del huracán.

En conjunto, estas unidades llenan las lagunas en los datos que no están disponibles en las imágenes de radar o satélite que analiza el personal de tierra.

Tras la puesta en tierra de la mayoría de los aviones de pasajeros del mundo en medio de la crisis sanitaria mundial, hubo preocupaciones sobre la pérdida de detalles críticos sobre las próximas tormentas tropicales ya que las aerolíneas comerciales a menudo recopilan información meteorológica a lo largo de sus rutas. Estos datos pueden ayudar a predecir el tamaño, la velocidad y la trayectoria de un huracán.

En teoría, si los huracanes no son considerablemente altos, los aviones pueden volar sobre ellos. Esto se debe a que la mayoría de los sistemas tropicales no son tan altos como las tormentas estándar. La parte más alta de un ciclón tropical rodea cerca del núcleo central del huracán.

 

Entonces, si un avión puede volar por encima de un huracán y entrar en su ojo, algunos pueden sentir que las aerolíneas simplemente pueden operar sobre el. Sin embargo, esta no es una práctica común, ya que aún podría ser una medida arriesgada.

Supongamos que surgen problemas mientras se está en el aire, podría haber grandes implicaciones si estuviera rodeado por un huracán. Por ejemplo, la tripulación no tendría tantas opciones si hubiera un problema técnico o una emergencia médica. La trayectoria del huracán podría limitar las soluciones para los pilotos.

Generalmente, si un huracán se acerca a un aeropuerto en el que opera una aerolínea, cancelarían vuelos y evacuarían tantos aviones como pudieran antes de su llegada. Además, los pasajeros generalmente reciben exenciones de viaje para vuelos hacia y desde las ciudades afectadas.

En general, al igual que con otras condiciones climáticas adversas, los pilotos tienen formas de minimizar el riesgo en situaciones difíciles. Sin embargo, la previsión y la planificación juegan un papel crucial en las decisiones que toman los miembros de la tripulación al transportar pasajeros a sus destinos en medio de condiciones difíciles.

No obstante, los eventos naturales tienen un impacto significativo en la actividad de vuelo en todos los ámbitos. Además, la industria de la aviación también juega un papel vital para ayudar a la sociedad a hacer frente al impacto de estos incidentes. A medida que continúe la temporada de huracanes, las aerolíneas que operan en las regiones amenazadas vigilarán de cerca el desarrollo de tormentas tropicales.

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    Por: Hans Bravo

    Arquitecto, Piloto Comercial de Ala Fija y Spotter

    Fotógrafo de Transponder 1200

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