Concurso “México Aeronáutico”: ¿Cómo inició la aviación en México?

  • Por: Mario Jiménez García
  • Primer lugar en el Concurso “México Aeronáutico”
  • Organizado por Grupo La Naval y Transponder 1200

 

  • Alberto Braniff Ricard: el pionero mexicano

La historia de la aviación en México se remonta al 8 de enero de 1910, día en que el mexicano Alberto Braniff Ricard, realizó el primer vuelo de un avión en México y América Latina, en los llanos de Balbuena. 

Alberto Braniff Ricard (1830-1935) fue un mexicano de padres estadounidenses quienes vinieron a México con motivo de la construcción del ferrocarril de Veracruz.

Su aprendizaje como piloto lo adquirió en Francia, primero voló con Maurice Tabuteau y posteriormente, Gabriel Voisin. A su regreso a México, trajo un avión Voisin equipado con un motor DNV de 60 caballos de fuerza a nivel del mar.

Sus primeros intentos de despegar fueron en diciembre de 1909 pero hasta el 8 de enero de 1910, en los llanos de la Hacienda de Balbuena (propiedad de su familia) y siendo casi medio día, le pidió a sus mecánicos que lo ayudaran a arrancar el motor y detener el avión, para acelerar al máximo.

Cuando dio la orden que lo soltaran, empezó la carrera de despegue y aproximadamente a los 200 metros después, despegó para lograr el primer vuelo en América Latina y romper el récord mundial de altitud al haber despegado de la Ciudad de México a 2,250 metros sobre el nivel del mar.

Braniff recibió instrucción militar de Felipe Ángeles y en contra de su familia, apoyó a Venustiano Carranza, con un cuerpo de voluntarios a quien él mismo pagó. En junio de 1912, se unió a la lucha y partió hacia el norte, donde permaneció unos meses y regreso para casarse. El presidente Madero asistió a su ceremonia de despedida y le otorgó el grado de teniente coronel. Alberto Braniff falleció el 16 de septiembre de 1966.

  • El gobierno mexicano y su trascendencia en la aviación

En noviembre de 1911, la compañía francesa Moisant International Aviators ofreció en México una serie de demostraciones en los llanos de Balbuena con el fin de promocionar el uso del avión.

El 30 de noviembre del mismo año, se hizo presente en dichas demostraciones el entonces el presidente de México, Francisco I. Madero, quién se acercó a saludar al piloto George Dyot, siendo entonces cuando este último invita a Madero a subirse al Deperdussin biplaza, invitación que es aceptada por el entonces presidente.

Tras el hecho, Francisco I. Madero, se convirtió en el primer Jefe de Estado en funciones en volar en un avión a nivel mundial, al realizar un vuelo de 11 minutos a bordo de un avión Deperdussin biplaza, piloteado por el francés Geo Dyott en los llanos de Balbuena.

El entonces presidente, Francisco I. Madero, ordenó la compra de cinco aviones monoplanos como resultado de dicho viaje, por lo que en algunos los libros de historia se considera que fue en ese momento en que se dio formal nacimiento a las fuerzas aéreas militares de México.

Posteriormente, en 1927, otro suceso histórico ocurrió en nuestro país; Charles Lindbergh, piloto norteamericano nacido en 1902, vistió México.

Lindbergh es reconocido históricamente por, entre otras cosas, haber realizado el primer vuelo trasatlántico sin escalas en la historia de la aviación, que se llevó a cabo en un aeroplano monomotor bautizado “Spirit of St. Louis”, entre Nueva York y París (5,800 km), realizándose el vuelo en 33 horas y 30 minutos.

En ese histórico 13 diciembre de 1927, Lindbergh realizó un vuelo entre el Bolling Field en Washington, D.C. y el llano de Balbuena en la Ciudad de México, ello con la finalidad de mejorar las relaciones bilaterales entre México y los Estados Unidos de América.

Dicho vuelo se realizó en un total de 27 horas y 15 minutos, siendo que originalmente se había hecho un plan de vuelo de 26 horas, sin embargo, un error al seguir la ruta causo la demora. En la Ciudad de México le esperaban alrededor de 200,000 personas, así como el entonces presidente constitucional de México, Plutarco Elías Calles.

Posteriormente, el 15 de abril de 1928, se establece el primer servicio regular de transporte de Correo Aéreo en México, mediante una concesión otorgada por la Secretaría de Transportes y obras Publicas, la ruta del primer vuelo fue entre México-Tuxpan-Tampico, con un avión Fairchaild de la Compañía Mexicana de Aviación.

Asimismo, en el año de 1935, el presidente en funciones de México, Lázaro Cardenas, invitó a la afamada aviadora Amelia Earhart a realizar un vuelo de “Buena voluntad” entre México y Estados Unidos, a lo cual la aviadora aceptó. Dicho vuelo tomó lugar el 19 de abril de 1935, tomando la ruta Burbank, California a la Ciudad de México en un avión Lockheed Vega Hi-Speed Special 5C, conocido como el “Ave roja de los aires”.

Tras dicho suceso, Earhart se convirtió en la primera mujer en realizar un vuelo solitario “non-stop” (sin escalas) entre Estados Unidos y México, aunque anteriormente la aviadora ya había realizado la hazaña de lograr completar el primer viaje entre California, Estados Unidos y Hawaii, pues muchos pilotos habían muerto en el intento.

El 6 de julio de 1943, el Aeropuerto Central de la Ciudad de México es elevado a la categoría de Aeropuerto Internacional, siendo publicado en el Diario Oficial de la Federación el decreto en cuestión.

El 19 de noviembre de 1952, el entonces presidente Miguel Alemán Valdés inauguró el nuevo Aeropuerto Central, las nuevas instalaciones se encontraban en los mismos terrenos del antiguo Puerto Aéreo. Sin embargo, las obras entregadas por el presidente Alemán Valdés estaban inconclusas y fue hasta el 31 de mayo de 1954, cuando el Aeropuerto Central de la Ciudad de México entró en operación, bajo la administración del presidente Adolfo Ruiz Cortines. El primer vuelo en salir fue uno de Aeronaves de México en la ruta México-Acapulco con un avión Douglas DC-4.

  • El nacimiento de la Fuerza Aérea Mexicana

El nacimiento de la Fuerza Aérea Mexicana data de 1906, apenas tres años después del nacimiento del aeroplano, cuando el presidente Porfirio Díaz ya mostraba interés en la aviación militar y en los globos.

A finales de 1909 fueron enviados un capitán de ingenieros y un miembro del Estado Mayor del ejército mexicano al Colegio Armée de l’Air en Francia para estudiar el manejo de globos y dirigibles, ​ pero al estallar la Revolución mexicana en 1910, ningún combatiente utilizó de forma directa aeronaves como medio de combate aéreo durante los primeros episodios de dicho acontecimiento. Sin embargo, después del exilio de Díaz, algunas aeronaves fueron utilizadas por parte de los revolucionarios para contrabandear armamento ligero y correspondencia a través de la frontera con Estados Unidos.

En México, los ejércitos rebeldes y federales utilizaron por primera vez el aeroplano en el cruento conflicto civil que estalló en 1910. La insurrección, encabezada por Francisco I. Madero, que acabó con la dictadura de Porfirio Díaz en mayo de 1911, no consiguió establecer la paz en México.

En el curso de uno de tantos eventos, encabezado por el exinsurrecto jefe chihuahuense Pascual Orozco, la columna federal mexicana, al mando del general Victoriano Huerta utilizó una pequeña unidad aérea con fines de patrullaje en su campaña contra el principal ejército rebelde en Chihuahua. Esta unidad consistió en un par de aviones monomotores Moissant Blériot XI, de 60 caballos de vapor uno y 100 el otro. Estas máquinas eran piloteadas por el aviador estadounidense John Héctor Worden y el piloto mexicano Francisco Álvarez, respectivamente. Como la máquina de Álvarez se accidentó durante un vuelo de práctica en las afueras de Torreón, realmente sólo el avión de Worden llegó a participar en combate en alguna medida. ​ El 1 de agosto de 1912 las fuerzas federales incorporaron a su reconocimiento y prácticas militares los pequeños monoplanos Blériot XI.

El 14 de abril de 1914, se efectuó un ataque aéreo cuando el piloto Gustavo Adolfo Salinas Camiña –sobrino del entonces presidente de México, Venustiano Carranza–, volando el avión Sonora, lanzó bombas sobre el buque huertista Guerrero cerca del puerto de Topolobampo, Sinaloa. Aunque ninguna de las bombas dio en el blanco, obligó al buque enemigo a regresar a mar abierto, lo que permitió que las tropas de Carranza tomaran el puerto, la ciudad de Guaymas y tomaran el buque Tampico para utilizarlo contra los huertistas. Hoy se conoce a ese enfrentamiento como la batalla de Topolobampo, que fue el primer combate aeronaval en la historia de México.

En enero de 1915, algunos funcionarios de Carranza reorganizaron a varios pilotos –entre ellos Gustavo Adolfo Salinas Camiña y Alberto Salinas Carranza, sobrinos del entonces presidente de México–, reunieron varias aeronaves y se formó la “Flotilla Aérea del Ejército Constitucionalista”. El primer combate en el que participó dicha unidad fue el 5 de enero de 1915 en la ciudad de Puebla contra los zapatistas: bombardearon el Fuerte Loreto y ocasionaron varias bajas.10​ Después de esta batalla la flotilla fue trasladada a Veracruz.

El 5 de febrero de 1915, el primer Jefe del Ejército Constitucionalista, Venustiano Carranza, expidió en el puerto de Veracruz el acuerdo por el que se creó el Arma de Aviación Militar dentro del Ejército Constitucionalista, pero no fue hasta el 10 de febrero de 1944 cuando el gobierno mexicano expidió el reconocimiento formal, a nivel constitucional, de la creación de la Fuerza Aérea Mexicana. Sobre estos antecedentes, en 1992, se expidió el decreto que declara el 10 de febrero como el Día de la Fuerza Aérea Mexicana.

El 15 de noviembre de 1915, se inauguraron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA) y la Escuela Nacional de Aviación; instalaciones que permitirían construir aeronaves y motores en México y preparar a los pilotos aviadores para tripularlas.

La TNCA construyó en México los aviones series “A”, “B”, “C”, “E”, “G” y “H”, esta última con notables avances tecnológicos. La naciente industria aeronáutica en México produjo importantes avances en la ingeniería aeronáutica de esa época, incluyendo la Hélice Anáhuac que llegó a emplearse en varias partes del mundo y a los aviones de las series “A” y posteriores, se les colocaron motores Aztatl y México SS, los cuales dieron un magnífico rendimiento.

  • Industria aeroespacial en México

Para poder a hablar de la historia de la industria aeroespacial en México, es necesario hablar también de sus orígenes aeronáuticos, que se remontan a los estudios de aerostación desde las épocas del Virreinato de la Nueva España, cuyo registro más antiguo data de 1784. Muchos de esos estudios llegaron a nuestro país por medio de espectáculos extranjeros, sin embargo, en 1842, siendo presidente de la nación Antonio López de Santa Anna, el ingeniero Benito León Acosta inicia sus primeros ascensos en un globo aerostático.

Asimismo, son relevantes los estudios de aerostación que realizó el ingeniero Joaquín de la Cantolla y Rico, quien, en 1863, durante el Segundo Imperio Mexicano, construyó tres globos aerostáticos: el Moctezuma I, Moctezuma II y el Vulcano. Incluso hoy en día, muchos mexicanos, al referirse a un globo de aire caliente de cualquier tamaño, lo suelen llamar globo de Cantolla. Posteriormente, a finales del siglo XIX e inicios del XX, en nuestro país la aerostación fue considerada como un simple espectáculo; en cambio, países como Francia, Italia, Alemania y Estados Unidos lograron grandes avances en aerostación y su empleo para fines militares.

En medio del apogeo de la Primera Guerra Mundial y de la Revolución Mexicana, el 15 de noviembre de 1915, se inauguraron los Talleres Nacionales de Construcciones Aeronáuticas (TNCA) y la Escuela Nacional de Aviación.

A partir de 1916 el TNCA inició con la construcción en serie de los aviones de las Series A, B, E y H, siendo que los aviones Serie A (biplanos) y Serie H (parasol) fueron creados a partir de los 3 aviones Morane-Moissant que habían sido traídos a México, mientras que el modelo Serie E fue desarrollado a partir de los monoplanos Blériot XI, traídos a México en 1912.

El 20 de noviembre de 1916, voló exitosamente el primer avión construido en México, el biplano Serie A número 1, tripulado por el capitán Felipe S. Carranza. Por instrucciones del presidente Venustiano Carranza, este aeroplano se le obsequió a la República de El Salvador, y fue transportado por barco con una misión especial encabezada por el teniente coronel Alberto Salinas Carranza.

Para finales de 1917, el jefe de los TNCA, el italiano Francesco Santarini, apoyado por el entonces Capitán de la Fuerza Aérea, Juan Guillermo Villasana, diseñaron el primer avión caza mexicano, el Serie C, un biplano compacto que utilizaba un motor Hispano Suiza de 150 caballos de fuerza. Dicho avión fue inspirado a partir de un avión ya existente en Europa, el cual nunca fue desarrollado.

Posteriormente, en el año 1934, Miguel Ayala Carrillo, oriundo de Michoacán, México, construyó un avión al que llamó “Pinocho”, aeronave de madera que fue equipada con un motor de camión Ford, y un tren de aterrizaje hecho con llantas y rines de automóvil. Tras varios intentos y modificaciones, en mayo de 1936, “Pinocho” realizó su primer vuelo exitoso, mismo que salió de Zitácuaro, Michoacán, con destino a la Ciudad de México –realizando una escala no planeada en Villas del Carbón, Estado de México, en razón de la espesa niebla que cubría la zona–.

En fechas más recientes, “Pegasus de Oaxaca Aerospace” se encuentra en el proceso de desarrollar un avión tipo militar de fabricación mexicana denominado PE-210A. Dicha aeronave está siendo desarrollada a partir de un motor Lycoming AEIO-390, y se encuentra actualmente en etapa experimental.

  • La aviación comercial en México

El 12 de julio de 1921, en la ciudad de Tampico, Tamaulipas, se fundó la Compañía Mexicana de Transportación Aérea (CMTA), por los norteamericanos Lody A. Winship, Elmer Ed Hammond y Harry Lawson. La empresa inició operaciones con cuatro aviones Lincoln Standard para establecer una empresa para el transporte de pasajeros, carga y exprés entre las ciudades de México, Tuxpan y Tampico.

Tres años más tarde, en 1924, CMTA fue adquirida por Compañía Mexicana de Aviación, de la que eran dueños William Mallory y George Rihl, creándose la compañía que fue conocida como “Mexicana”.

En el año 1929, PanAm (Pan American Airlines) tomó control de las acciones de Mexicana de Aviación, y se abrió la primera ruta internacional a Estados Unidos de América, al operar un Trimotor Ford en la ruta Brownsville-Tampico-México

En los años 30’s, Mexicana comienza a crecer y es la primera aerolínea extranjera que vuela a Los Ángeles el 3 de Enero del año 1936.

En los años 40’s, se agregan nuevas rutas incluyendo un vuelo nocturno a Los Ángeles y se adquieren nuevas aeronaves, incluyendo los famosos DC-3 y DC-4. Durante los 50’s se abre una escuela de aeromozas y se agregan aviones DC-6 a la flota de Mexicana.

Ya para la década de los 60’s Mexicana de Aviación entra a la era de los aviones jet con cuatro nuevos De Havilland Comets, aunque enfrenta la posibilidad de bancarrota a fines de los 60’s. La aerolínea logra sobrellevar el bache y adquiere jets Boeing 727.

Durante la década de los 70’s la flota de Mexicana llega a los 19 jets, la aerolínea más grande de Latinoamérica de esa época, también tienía la flota más grande de Boeing 727 fuera del territorio de EE.UU.

En los 80’s Mexicana agrega tres DC-10-15’s, el primer avión de fuselaje ancho de la aerolínea Mexicana, se utilizaron para las rutas del Caribe que manejaba la aerolínea.

A principios de los 90’s Mexicana de Aviación agrega jets Airbus 320 y Fokker F100 a la flota de aviones, debido a problemas económicos Aeroméxico y Mexicana se fusionan en 2005. En el 2007 se retiran los últimos Boeing 727 y son reemplazados con Airbus A320, A319 y A318.

En 2005 Mexicana es adquirida por el Grupo Posadas por 165 millones de dólares y se le cambia la marca a la subsidiaria regional Aerocaribe que pasa a ser conocida como Click Mexicana. En los años siguientes es nombrada la Mejor Aerolínea de América Latina y el mejor Business class de América Central y América Latina.

En 2010, Compañía Mexicana de Aviación se encontraba en una latente y virtual quiebra financiera, por lo que tuvo que recurrir a un concurso mercantil para reestructurar financiera o administrativamente sus obligaciones para con los acreedores y mantener sus relaciones y operaciones y adecuar, además, los costos laborales a los “estándares de la industria”, ya que el consejo de administración de Mexicana consideró que son superiores a los de empresas homólogas del extranjero, esto último debido a inercias de diversa índole cuando la empresa era una paraestatal, por lo que propuso una negociación con el sindicato de pilotos y sobrecargos para reducción de sueldos y recorte de personal. El sindicato ofreció la reducción de una plantilla de 1.500 trabajadores en tierra como una alternativa en lo que sería la salvación de la línea aérea.

Por otra parte, el sindicato de pilotos y sobrecargos aseguró que las propuestas de llevarla a concurso mercantil eran inviables y pondrían en riesgo las operaciones y seguridad del servicio aéreo, expresando en una manifestación dentro de las propias instalaciones del aeropuerto capitalino, por lo que, en una carta al presidente de la República, el secretario general del sindicato contesta a las autoridades de la aerolínea que la situación actual de la empresa se debía a la fallida administración de Gastón Azcárraga y que desde 2005, cuando el gobierno vendió Mexicana de Aviación a Grupo Posadas por 165 millones de dólares, no se hicieron las inversiones necesarias por el dueño de la empresa, lo que hizo que su deuda ascendiera a 796 millones de dólares.6​ Además, se indica que sus condiciones y costos laborales son similares a las del extranjero.​ Mexicana de Aviación informó que suspendió su venta de boletaje de manera indefinida, y además puso en línea el sitio web Mexicana informa para informar acerca del destino de la aerolínea a sus clientes, y otros datos relacionados.

Diputados federales y el propio gobierno federal rechazaron la posibilidad de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público “rescatara” a Mexicana de Aviación y reasumiera el control de la aerolínea, ya que consideraron inviable retomarla y asumir los elevados costos y pasivos exorbitantes de la compañía, además de no poder intervenir en un conflicto de una empresa privada. A lo sumo, podría ofrecerse mediar las partes para sacar adelante el conflicto.

Finalmente, tras varios intentos por estabilizar las finanzas de la empresa, la aerolínea Mexicana de Aviación anunció la suspensión total e indefinida de operaciones el 27 de agosto del 2010, con efecto para el sábado 28 de agosto (al día siguiente del anuncio) a las 12:00 del día (UTC-5). Esto se hizo con el fin de seguir con el concurso mercantil.

Tras la suspensión de sus operaciones aéreas para continuar con el proceso judicial y al no haber logrado que lo necesario para salir acabar con este, el 4 de abril del 2014, la magistrada Edith Alarcón, quien instruía el proceso, declaró la quiebra de la compañía, así como de sus empresas filiales.

El último vuelo de mexicana fue el MX866, realizado el 28 de agosto del 2010 de la Ciudad de México a Toronto, Canadá.

Bibliografía:

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