Error de un Controlador Aéreo le vino “como anillo al dedo” al AIFA

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En la lucha entre el gobierno y las aerolíneas y pasajeros para que se realizaran más vuelos desde el nuevo Aeropuerto Felipe Ángeles (AIFA) y reducir las operaciones en el AICM, de pronto las cosas dieron un giro inesperado. Luego del grave incidente en el que dos aviones de Volaris tuvieron una potencial colisión en la pista 05L (uno esperando autorización de despegue y otro a punto de aterrizar en la misma pista) puso de manifiesto la inseguridad en las operaciones del aeropuerto capitalino.

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Desde luego que fue un error garrafal del controlador en turno, podrá haber muchas explicaciones al respecto, pero a final de cuentas el responsable de que ambos aviones pudieran encontrarse en la misma pista fue él, y si hubiera pasado algo grave le hubiera caído encima todo el peso de la ley. El avión en aproximación no tenía manera de ver que había otro en la pista por la oscuridad, sino hasta que ya estaban casi aterrizando, momento en que decidieron los pilotos en irse al aire; y el avión alineado en la pista tardó en reaccionar a las comunicaciones que autorizaban al otro vuelo a aterrizar en la pista en donde estaban parados, antes de comunicarse para decir que estaban en esa pista.

Este incidente se suma a los muchos acercamientos entre aviones en el aire, aproximaciones a tierra, aterrizajes abortados y largos patrones de espera y demoras en el AICM desde que se realizó el rediseño del espacio aéreo para darle cabida a las operaciones en el AIFA. Antes de esto, el AICM tenía incluso más operaciones de las que tiene hoy en día y no hubo mayores problemas. Así que algo anda mal y no es solo la saturación del aeropuerto.

El presidente se apresuró a declarar que el aeropuerto de Santa Lucía no tenía nada que ver porque el incidente fue en el AICM, pero todo esto es derivado del rediseño del espacio aéreo por un aeropuerto que no tiene casi operaciones, pero pone mucha más presión a los controladores de la zona y del AICM; y de ahí se pueden derivar este tipo de incidentes o algo peor que deseamos que no ocurra. Y como siempre, ya repartió culpas entre sus “adversarios” que solo buscan desprestigiar a su gobierno.

Pero no dice que mucha gente que ha puesto al frente de su Transformación de 4a no está capacitada para desempeñar sus funciones, cumplen muy bien el perfil de su gobierno de “80% lealtad y 20% preparación”, pero con esa preparación y experiencia, los resultados no pueden ser buenos. Ejemplos en este gobierno hay muchos, pero nos quedamos con el tema que nos ocupa.

Autoridades con serios problemas

En la Agencia Federal de Aviación Civil salió mucha gente con experiencia ante las presiones de los nuevos directivos y el resultado fue que México perdió la Categoría 1, los problemas detectados por la FAA en la AFAC fueron generados en este gobierno, no provenían de otros. Estamos por cumplir un año en Categoría 2 y no se ve que pronto haya una solución, a pesar de que las autoridades dicen estar trabajando en ello. Cuando el mismo problema le explotó al presidente Felipe Calderón por tener al inepto de Juan Francisco Molinar Horcasitas no se corrigieron a tiempo los problemas y México fue degradado a Categoría 2, en 9 meses se solucionó todo y México recuperó la Categoría 1. Esta vez, si bien nos va, será el doble de tiempo, pero nadie asegura que quede solucionado en el segundo semestre de 2022.

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La necedad de cancelar el NAICM en Texcoco desoyendo todas las recomendaciones de expertos y de la industria, incluyendo que la saturación del espacio aéreo sería mucho más complicada, nos llevó a esta situación. Hoy el AICM tiene demoras largas todos los días que impactan los vuelos de salida operados por los aviones que no pueden aterrizar a tiempo, y eso que hay menos operaciones que hace 3 años. Cierto que el aeropuerto ya estaba saturado y por eso se requería el nuevo con más capacidad y operaciones simultáneas, pero construir el AIFA no era lo adecuado técnicamente.

Y tan no lo era, que ni las aerolíneas ni el público mostraron mayor interés en tener operaciones ahí, se les tuvo que obligar para que iniciaran con algunos vuelos en un aeropuerto que no está terminado ni tiene vías de acceso adecuadas ni servicios alrededor, por la premura de inaugurarlo a fuerza el día que dijo y no cuando estuviera listo. Y como no entiende que la oferta y demanda deben darse de manera natural y no por decreto, comenzó a presionar para que hubiera más vuelos sin considerar la falta de pasajeros. Solo los vuelos a Cancún y Monterrey han tenido una ocupación adecuada, los demás están en pérdidas. Y el hecho de que haya más vuelos no quiere decir que habrá más pasajeros si resulta tan complicado y caro llegar, como es hasta ahora.

También en Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM) había problemas, de nuevo la gente que llegó con el nuevo gobierno desestimó la capacitación y experiencia de la gente de larga trayectoria y quiso acomodar a su gente “leal”. Movieron a muchos con experiencia y antigüedad para favorecer a los suyos y esto ha ocasionado precisamente los problemas como el incidente de la semana pasada, los mejores controladores deberían estar en la Ciudad de México por el gran tráfico que hay, pero no es así. Había tantas quejas del personal que ante el nuevo incidente tuvo que renunciar el Director General, Víctor Manuel Hernández Sandoval. Curiosamente, la carta de renuncia tenía una fecha anterior al día de su presentación.

Acuerdos bajo presión

El caso es que este error humano, que afortunadamente no pasó a mayores, al gobierno de AMLO le cayó también “como anillo al dedo”, pues justo cuando pensaba en crear un decreto para obligar a las aerolíneas a pasar vuelos al AIFA, tiene el pretexto perfecto para obligarlos sin decreto y así decir que no se obliga a nadie.

La semana pasada se realizó una reunión de emergencia entre representantes de la SEGOB, SICT, AFAC y aerolíneas para determinar qué hacer, no vamos a saber a ciencia cierta qué se discutió y cómo, pero la industria dobló las manos y aceptó transferir al AIFA el 25% de los vuelos del AICM aunque no de manera inmediata, ya que el AIFA sigue sin estar listo, sobre todo en cuestión de vialidades de acceso.

Los primeros vuelos en salir del AICM serán los de carga, aunque el pequeño detalle es que el AIFA no ha concluido las obras para la plataforma de carga y no hay aduana funcionando todavía. Puede sonar lógico estando todo listo, su ubicación hace factible el reparto por tierra de la carga a otros lugares incluyendo la CDMX, pero, como siempre, al presidente y a su equipo se les olvida que en un aeropuerto la conectividad es muy importante.

Los vuelos con grandes cargueros que vienen de EE.UU., Europa, Asia o Sudamérica tienen mucha carga que requiere conexión a otros puntos, normalmente acaba en un avión de pasajeros para llegar a su destino final, así que tener todos los vuelos en el mismo aeropuerto facilita todo el proceso. Si mandan a los operadores de carga al AIFA, transferir la carga en conexión a vuelos en el AICM va a ser un problema y muy serio para las empresas. Y no es que los nuevos vuelos del AIFA no ayuden, pero no existe la conectividad que hay hoy en el AICM. Con esta medida sentenciaron ya a Aero Unión, Mas, Estafeta, DHL, Cargolux y todos los vuelos de carga de las aerolíneas comerciales como Air France, Lufthansa, LATAM, Emirates, Qatar y los vuelos operados por terceros para estas empresas.

Después van todos los vuelos chárter que ya no podrán operar desde el AICM, siendo que esto es principalmente un negocio para las aerolíneas comerciales, pero es difícil tener que mandar un avión al AIFA para operar un chárter y luego regresarlo a su operación normal, ya que esto incrementa los costos y el tiempo del avión en esta operación. Aquí debieron transferir también todos los vuelos oficiales tanto del Ejército, Guardia Nacional y dependencias oficiales que desde hace mucho no deberían estar en el AICM.

Y por último, comenzarán presionando también a las aerolíneas que tienen adeudos fuertes con el AICM, SENEAM, combustible, impuestos, derechos y otras dependencias oficiales para su operación, se les retirarán los slots en México y deberán mudarse al AIFA para operar; aquí entran Magnicharters, Aeromar y hasta Interjet, en el caso de que eventualmente pretenda operar de nuevo.

El siguiente punto es que las aerolíneas comerciales, no solamente las nacionales, deberán comenzar a transferir vuelos al AIFA o a Toluca, que también les cuenta como descentralizar operaciones, pero su capacidad y mercado es mínimo, así que no habrá muchos de cualquier forma. Desde luego que el 25% de los vuelos es demasiado para un aeropuerto al que no quieren ir los pasajeros, así que veremos qué pasa con esto. Para garantizar las operaciones, durante el verano todas las operaciones programadas en el AICM se mantienen, pero se pretende que para octubre haya más de 100 vuelos operando. También se decidió que no habrá más autorizaciones para nuevos vuelos o rutas desde el AICM y háganle como quieran con las conexiones que pueden ser sumamente importantes.

Esto también aplicará eventualmente para las aerolíneas internacionales, aunque no se ve que en el corto plazo pudiera haber más que unos cuentos vuelos a sus centros de conexiones en EE.UU., como Houston, Dallas o Atlanta (que sí son aeropuertos grandes planeados para ofrecer alta conectividad). Quizá Copa Airlines podría mandar un vuelo al AIFA ofreciendo conexiones en su Hub de Panamá.

Pero si las aerolíneas nacionales pretenden realizar vuelos internacionales desde el AIFA es indispensable que México regrese a Categoría 1, pues no se van a autorizar vuelos nuevos y el AIFA es un nuevo punto de origen, así que están en completa desventaja.

Y todo esto trae otra interrogante que no se puede evitar: ¿y si el “error” del controlador fue a propósito para desencadenar todos estos cambios sin tener que imponerlos con un decreto? No se puede afirmar nada, pero tampoco se puede descartar…

Congreso sin voz

Como México es un país de contradicciones, al mismo tiempo que las aerolíneas y el gobierno se reunían para buscar soluciones, el diputado Víctor Pérez Díaz, presidente de la Comisión de Comunicaciones y Transportes, solicitó a la SICT detener las operaciones del AIFA hasta que se garantice la seguridad de los pasajeros en las instalaciones aeroportuarias en la Zona Metropolitana del Valle de México. Esto, sobre todo, por los problemas señalados desde meses atrás por los controladores de tránsito aéreo que han señalado en medios de comunicación graves problemas en el espacio aéreo, cuestionando su rediseño, que supuestamente mejoraría la interacción de las operaciones entre el AIFA y el AICM.

Señaló además que, en septiembre de 2020, el sindicato de controladores (Sinacta) advirtió que el SENEAM no informaba a la AFAC sobre los incidentes ocurridos en el Centro de Control de México.

Obviamente su solicitud no fue tomada en cuenta porque atenta contra los deseos de su majestad del palacio. Y muchos se preguntarán en qué beneficiaría suspender las operaciones del AIFA, aunque sea temporalmente, muy fácil, si se suspenden las operaciones se puede regresar al esquema del espacio aéreo anterior y no tener problemas con los vuelos que salen y llegan al AICM, regresándole toda su capacidad en tanto se hace algo para evitar los conflictos.

Conflictos que, por supuesto, se le advirtieron al presidente antes de que construyera su aeropuerto, pero que por supuesto hizo caso omiso porque las cosas se hacen porque él dice y no porque haya estudios y lógica en los proyectos para el país.

Sin soluciones reales

Así que la aviación nacional, que se resistía a meter operaciones en un aeropuerto con el que nunca estuvieron de acuerdo, ahora se doblaron sin mayor resistencia para aceptar las imposiciones desde el palacio nacional. Es cierto que no es fácil pelear contra el poder que muchos gobernantes creen que es absoluto, pero todos juntos como industria podrían haber negociado algo mucho más conveniente para sus operaciones, en lugar de aceptar rápidamente cumplir los caprichos del presidente.

Queda claro también que los altos funcionarios de AFAC y del SENEAM son unos ineptos, incapaces de hacer funcionar como es debido a organismos tan delicados para la aviación internacional. Por eso debe haber gente con preparación y experiencia, aunque no acepten por aceptar las decisiones desde el centro del poder. Afortunadamente no ha habido nada grave qué lamentar, pero eso no quiere decir que no estemos muy cerca de que suceda. Y la recuperación de la Categoría 1, con todas estas fallas, no se ve que sea algo que ocurra pronto. Y no es culpa de “sus adversarios” sino de la ineptitud de su gente.

Y nuevamente queda de manifiesto el egocentrismo, el hambre dictatorial, la falta de visión y la nula capacidad de estadista de Andrés López. Sus decisiones siguen siendo por capricho, sin analizar, sin consultar expertos, sin consensuar y sin un plan real para darle al México del futuro las bases para un desarrollo verdadero y sustentable. Y desgraciadamente sus decisiones mezquinas y absurdas han puesto a la industria aérea nacional en una posición muy delicada para un desarrollo a futuro. O si lo que quería era eso para mantener a México aislado de la comunidad internacional y tratar de acomodar sus cartas según le dicta el foro de Sao Paulo, pues va por buen camino para eso. Y México sin escalas al despeñadero.

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    By: Erick Haw Mayer

    Apasionado de la aviación y la industria automotriz de toda la vida, tiene una Licenciatura en Informática y un Postgrado en Comunicación y R.P. Aunque tiene experiencia en empresas del rubro automotriz y en Mexicana de Aviación, su vida profesional se ha dedicado más al periodismo especializado en todo tipo de medios impresos y electrónicos, incluyendo la revista Avión Revue de Latinoamérica.

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