El 15 de junio de 2020 fue publicado un informe acerca de un incidente grave ocurrido en el Aeropuerto Internacional de Schiphol en Ámsterdam el pasado 27 de julio de 2018. Un Embraer 190 de KLM Cityhopper y un Boeing 737 de KLM estuvieron a punto de colisionar en la pista 18C (central) cuando el Controlador de Tránsito Aéreo instruyó a ambas aeronaves para despegar desde posiciones diferentes de la misma pista.

El Embraer ERJ-190 -de matrícula PH-EXV- operando el vuelo KL1289 con destino a Edimburgo (Reino Unido) y el Boeing 737-800 -con matrícula PH-BXI- operando el vuelo KL1783 hacia Hamburgo (Alemania) se encontraban listos para despegar. El Embraer se encontraba en el umbral de la pista 18C de Schiphol, mientras que el Boeing 737 se ubicaba en el punto de espera de la intersección W4 -listo para realizar un despegue desde allí-.

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El Controlador de Tránsito Aéreo autorizó al Boeing 737 a entrar a la pista y rodar a posición para el despegue desde W4, una intersección a unos mil metros del umbral 18C. Inmediatamente después, autorizó al Embraer 190 a despegar desde el umbral de la misma pista. Cuando los pilotos del 737, que ya habían cruzado la línea del umbral advirtieron de la autorización del E190, se detuvieron y le avisaron al ATC que ya se encontraban efectivamente dentro de la pista (apenas unos metros delante de la línea de seguridad).

El controlador, en vez de detener la maniobra, autorizó al 737 a despegar, con el E190 en carrera de despegue unos metros atrás en la misma pista. Cuando la tripulación del Embraer advirtió de esta nueva autorización, decidieron abortar el despegue (a una velocidad de 85 nudos) y se detuvieron justo en frente de W4, donde se encontraba el Boeing 737, quedando a escasos 19 metros el uno del otro.

Cuando el Embraer ya se encontraba frenando en la pista, el sistema de alerta de incursión en pista (RIASS, por las siglas de Runway Incursion Alert System Schiphol) le generó una alarma al controlador, quien canceló inmediatamente el despegue al Embraer, pero ya la tripulación había tomado la decisión de abortar la maniobra segundos antes.

A pesar de que la Agencia Holandesa de Seguridad (DSB) no realizó una investigación extensiva al respecto del suceso, publicaron sus conclusiones al respecto en un boletín con fecha 15 de junio de 2020. La DSB hizo énfasis en que el sistema RIASS no fue efectivo en la prevención de la colisión, sino que fue la conciencia situacional de los pilotos que escucharon las instrucciones que se le daban a la otra aeronave y tomaron acción antes de que el controlador se diera cuenta de la situación.

La carga de trabajo del controlador al momento del incidente era alta, supervisando tres pistas al tiempo. Además, en la hora previa al suceso, el controlador había estado envuelto en un par de circunstancias, un avión ligero incumplió sus instrucciones, causando pérdida de separación con el tránsito despegando de la pista 18C. Apenas 4 minutos antes del incidente, el controlador había dado autorización de despegue a otro avión de la pista 18C, cuando autorizó a otro a cruzar la misma a la altura de la intersección W4.

Por otro lado, en el boletín se resaltó el riesgo que conlleva autorizar despegues desde intersecciones en momentos con alta carga de tránsito y desde intersecciones de salida rápida, donde los pilotos no tienen buena visibilidad de la pista. De no ser por la atención que las tripulaciones prestaron a las comunicaciones en la frecuencia con otras aeronaves, seguramente no hubieran podido advertir la presencia del otro avión en la pista.

Finalmente, este caso deja dos lecciones claras. La primera, que la conciencia situacional del controlador en el momento del suceso se vio afectada por lo sucedido minutos antes en su turno, lo que refuerza la necesidad de relevar a un ATCO tan pronto tenga una ocurrencia en el puesto de trabajo. La segunda lección que se debe aprender es que prestar atención en la frecuencia a las comunicaciones de otras aeronaves es de vital importancia para elevar la conciencia situacional y prevenir accidentes.

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    Por: Daniel Suárez Mikán

    Un apasionado de la aviación. Controlador de Tránsito Aéreo y futuro Ingeniero Aeroespacial. ¿Sus Hobbies? Su trabajo, es decir, la aviación. También se ocupa como programador, diseñador gráfico, fotógrafo y periodista aeronáutico.

    Cuidad: Bogotá, D.C., Colombia.

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