¿Por qué el autoconocimiento y el conocimiento de la arquitectura cerebral, marcarían una diferencia en la aviación?

Tras los pocos descubrimientos acerca del comportamiento y conducta humana hay algo de lo que ya estamos seguros, “lo mejor y lo peor para un sistema nervioso humano es otro humano”.  Resulta algo preocupante, pero solo el autoconocimiento nos alejará un poco de lo tóxicos que podemos llegar ser.

La aviación es una de las actividades que demanda la mayor cantidad de trabajo en equipo posible, por años ha despertado la necesidad de implementar diferentes sistemas que logren de alguna manera minimizar la ocurrencia de los errores, pero ninguna se ha basado en el autoconocimiento y nociones básicas de la arquitectura cerebral.

¿Por qué el autoconocimiento y el conocimiento de la arquitectura cerebral, marcarían una diferencia?

Porque todo proceso de mejora demanda la actuación de los seres humanos y es suficiente razón para que la base de todo esfuerzo inicie con la optimización de estos.

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En toda interacción humana subyacen todo tipo de estímulos negativos: acusaciones, criticas, peleas, odios, culpas y para nadie es un secreto que son el motivo de la discordia cuando hay carencia de autoconocimiento para gestionar mejor nuestras emociones.

El autoconocimiento permite saber lo que queremos en la vida, aclara todo panorama ya sea en el hogar o en el trabajo, permite gestionar mejor nuestras emociones incluso en las situaciones más críticas.  A nivel aeronáutico hay muchos beneficios ya que cada una de las personas que trabaja en aviación aprenderá a conocerse mejor, a ser mas tolerantes consigo mismas y con los demás.

Esto naturalmente mejora las relaciones interpersonales y activa mejor la sinergia para optimizar todo trabajo en equipo, la aviación no es la excepción.

También el hecho de conocer la arquitectura cerebral básica permite una mejor comprensión de nuestra conducta y comportamiento, por ejemplo: en la relación que hay entre líderes y equipo de trabajo, entre Instructor y alumno, entre compañeros o entre la interacción que hay entre pilotos y controladores aéreos, este conocimiento permite escenarios empáticos que nos guiarán hacia la mejor forma de actuar garantizando mejores resultados. Conocernos no solo nos hará más tolerantes con nosotros mismos y con los demás, también será un gran aporte a la seguridad operacional de la aviación.

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    Por: David Bernal Rodriguez

    Director Ejecutivo de Servicios de Aprendizaje Aeronáutico. Máster en neurociencias e inteligencias múltiples,
    psicólogo, Controlador de Tránsito Aéreo. Contáctame: david.bernal@aeroaprendizaje.com

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