Buscando alternativas para volar directamente a Irán, sin necesidad de escalas técnicas en terceros países, para evitar riesgos de incautación de activos o detención de altos funcionarios del gobierno o de personas vinculadas con órdenes de arresto internacional, como sucedió la semana pasada en Cabo Verde durante una escala para reabastecimiento, el régimen venezolano habría adquirido un Airbus A340-300 de Avior Airlines para operar los conocidos vuelos del aeroterror, ruta que conecta Caracas con Teherán y otros destinos en regímenes dictatoriales en África y Medio Oriente.

La información fue revelada este jueves 18 de junio por PanAm Post, citando fuentes cercanas a la negociación; según la publicación, el régimen de Nicolás Maduro negoció la compra del cuatrimotor matrícula YV3292 (s/n 199), incorporado por la más grande aerolínea privada venezolana en septiembre de 2016. En la época de la adquisición del fuselaje ancho, Avior Airlines tenía planes de volar hacia destinos europeos, pero fueron interrumpidos un año más tarde, en noviembre de 2017, con su inclusión en la lista negra de la Unión Europea, quedando prohibida de volar a los países del bloque europeo.

Mantener el Airbus A340 en la flota se ha vuelto prácticamente inútil, ya que en mayo del año pasado, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos (DOT) prohibió todos los vuelos desde y hacia el país norteamericano y las terminales venezolanas, un fuerte golpe para Avior Airlines, cuyo principal destino internacional era el Aeropuerto Internacional de Miami. Por lo tanto, dada la búsqueda del régimen por un avión de largo recorrido, los directivos de la aerolínea han aprovechado la situación para venderlo, según PanAm Post, bajo dos condiciones; que al avión le sea removida cualquier imagen que lo relacione con Avior Airlines y que ante la escasez de divisas que tiene el país, que el pago sea en especies, es decir, mediante créditos en combustible y créditos con otras entidades del régimen venezolano.

Ahora, el avión ensamblado en octubre de 1997 (22.7 años de edad) para su primer operador, Air China, pasará a manos de la estatal Conviasa, uniéndose al A340-200 matrícula YV1004 (s/n 031) en los polémicos vuelos del aeroterror, que conectan el país sudamericano con regímenes dictatoriales en África y Medio Oriente y que a pesar de ofrecidos como vuelos regulares de pasajeros, es imposible adquirir boletos para volar; la principal ruta es el puente aéreo entre Caracas y Teherán, en Irán, que es el principal receptor del oro y el uranio venezolano, además de apoyar el régimen de Nicolás Maduro en otros temas económicos, como en la extracción y refinación de petróleo. Así, la búsqueda de otro avión con mayor capacidad de carga y alcance, reforzaría los lazos —y el puente aéreo— entre ambos países.  

Como recordó la publicación, con la venta del A340-300 al régimen venezolano, Avior Airlines estaría ayudando a Nicolás Maduro a sortear las sanciones internacionales impuestas a Venezuela, lo que podría resultar en sanciones también a la propia aerolínea, a sus directivos —que habrían negociado la venta directamente— y a los negocios internacionales del Grupo Avior, que incluyen la aerolínea subsidiaria colombiana Gran Colombia de Aviación (GCA), que como publicamos en noviembre pasado, luego de dos años desde su establecimiento en Colombia y todo el trámite de certificación, recibió el Certificado de Operador Aéreo (AOC) y debutó en el mercado doméstico colombiano el viernes 29 de noviembre de 2019.

Foto: Avior Airlines/Kiosque da Aviação

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    Por: Erick Cerqueira

    Amante de la aviación desde el nacimiento, trillando caminos hacia vuelos más altos.

    Bachillerato en Relaciones Internacionales por la Federal University of Sergipe (UFS).

    En Instagram @_erickcerqueiraf | erick.cerqueira@transponder1200.com

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