Registrando sucesivas pérdidas financieras, la aerolínea estatal y de bandera namibia, Air Namibia, deberá seguir el mismo camino que otras compañías han tomado en los últimos meses, entrando en proceso de disolución y liquidación; así anunció el presidente del país africano, Hage Geingob, después de su discurso sobre el Estado de la Nación el pasado jueves 4 de junio, ante el parlamento namibio. Sin embargo, la alternativa a la situación de la aerolínea enfrenta la oposición de los sindicatos de transporte, que una vez más, piden al gobierno rescatarla. 

Según Geingob, después del discurso en la sede del parlamento en la capital Windhoek, Air Namibia representa un problema para el gobierno, ya que después de innumerables ayudas financieras a la aerolínea, la estatal sigue siendo financieramente deficiente y acumulando sucesivas pérdidas financieras anuales; la situación ahora se ha visto agravada por los impactos sin precedentes de la pandemia del nuevo coronavirus (COVID-19) sobre la aviación.

En junio del año pasado, Air Namibia dejó todos los cuatro A319 de la flota, desplegados en vuelos domésticos e interregionales, en tierra después de declararse insolvente —situación de no poder pagar el dinero adeudado— por la congelación de su capital en bancos europeos, a raíz de una demanda de 27 millones de dólares por incumplir con el pago del arrendamiento de una aeronave a la aerolínea belga Challenge Air, que se declaró en quiebra a finales del siglo pasado. Sin dinero, incumplió con el pago del arrendamiento de los equipos de la flota, con servicios de mantenimiento y tarifas de navegación, recurriendo nuevamente a la ayuda del gobierno.

Cuando se le preguntó sobre la situación, el presidente declaró que sí, que Air Namibia deberá liquidarse, ya que fue rescatada, rescatada y rescatada numerosas veces, sin embargo, continúa registrando pérdidas, sin reportar ninguna ganancia hace mucho tiempo. Geingob señaló que la reestructuración podría ser una forma para salvar la aerolínea, pero las medidas recomendadas, incluyendo la suspensión de los vuelos a Frankfurt, no serían bienvenidas ni tendrían ningún efecto considerable sobre la actual situación de la compañía. Sin razón aparente, desde el pasado miércoles 10 de junio, suspendió todos los vuelos de repatriación que estaban programados para los próximos días y semanas. 

Por su parte, el Sindicato de Trabajadores del Transporte de Namibia (NATAU) declaró que, aunque comprende la frustración expresada por el presidente, liquidar Air Namibia no es una medida sensata en este momento; según la organización, que representa a los pilotos, tripulantes de cabina (TCP) y otros empleados, la aerolínea no es una carga para las cuentas del estado y contribuye significativamente al producto interno bruto (PIB) de la nación. Actualmente, dispone de una flota de tres A319, dos A330-200 y cuatro ERJ135, que atienden a unos quince destinos domésticos, interregionales y de largo recorrido en África y Europa.  

Foto: Pedro Aragão/Wikipedia

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    Por: Erick Cerqueira

    Amante de la aviación desde el nacimiento, trillando caminos hacia vuelos más altos.

    Bachillerato en Relaciones Internacionales por la Federal University of Sergipe (UFS).

    En Instagram @_erickcerqueiraf | erick.cerqueira@transponder1200.com

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