Recordando cuando aprendí a volar

Recuerdo que fue en el verano de 1986 cuando por primera vez en mi vida estuve a los mandos de una máquina voladora. Era un Blanik. Un viejo y pesado velero de aluminio despegando de un pequeño aeródromo en Toledo… una nueva experiencia y un placer que me atraía enormemente. Aprendí a leer el aire caliente, el vuelo de las
aves, a sentir en el trasero los movimientos del avión y a estar atento a cualquier cambio de sonido silbante…. Aprendí  a volar…

En una de aquellas ocasiones en que nos remolcaba un pequeño monomotor hasta que nos soltabamos, puede ocupar el asiento del copiloto de aquella Robin. Una vez alcanzada la altitud de suelta, y libres del peso del planeador, mi instructor descendió rápidamente con una caída de ala y un fuerte picado – o eso me pareció entonces – hacia la pista de tierra para remolcar a otro planeador. Aquella tarde reconocí mi vicio, mi pasión, mi droga, aquella tarde supe que no había otra cosa para mí que no fuera volar.

Al año siguiente, terminados mis estudios de bachillerato, me traslade a USA donde realicé los estudios básicos de piloto mientras perfeccionaba mi inglés. Al regresar a España no había trabajo para nadie, estábamos en plan crisis de los ‘90 y la caída del muro de Berlín. Aproveché para convalidar mis licencias en España, e hice el servicio militar. Una vez terminado regrese a USA donde trabaje como instructor de vuelo y sobreviví con multitud de trabajos distintos, hasta que pasados unos años finalmente se abrió la puerta en España para la contratación de pilotos. ¡Mi sueño estaba más cerca!

Tras un mes encerrado en casa de mis padres estudiando y solo estudiando, comenzó un proceso de selección severo que duró desde Octubre hasta Diciembre de 1996. En Enero, finalmente, se publicó la lista de los aceptados y ¡allí estaba mi nombre!. Desde entonces, puedo decir que nunca más he trabajado, porque ahora tan solo vuelo.

Aquella ola de contratación de pilotos y bonanza económica también se acabó, y la progresión dentro de la compañía se ralentizó, así que estuve como copiloto casi 18 años, la gran mayoría en la flota de A340/330. Las circunstancias del mercado volvieron a cambiar, y en el año 2014 me ofrecieron ascender a la Comandatura en la flota de A320.

La industria realmente se aceleró, y en un año y medio recibí la oferta de cambiar de flota, aunque ya como Comandante, de nuevo al A330. Y aquí estoy escribiendo estas palabras sentado a la izquierda de un flamante avión mientras entramos en espacio aéreo de Curaçao, a FL400 de camino a Medellín.

Hace unas semanas me contactaron y ofrecieron muy amablemente, la posibilidad de ocupar este pequeño espacio de este medio, y aquí estoy deseando no aburrir y poder aclarar conceptos de este mundo aeronáutico que es mi vida..

Me ha parecido que la mejor forma de empezar era resumir mis comienzos y explicar “mi porqué” para, poco a poco, ir desgranando los muchos y variados espacios que alberga esta profesión tan especial.

Saludos
Francisco Juan López Medina

Foto: Wikicommons – Donald F. Bitz – Own work

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