85 años del Hindenburg, la aeronave más grande del mundo

El 4 de marzo de 1936 el dirigible Hindenburg D–LZ 129 realizó su primer vuelo en Friedrichshafen, Alemania. Este zepelín está considerado como la aeronave más grande del mundo. Se construyó con duraluminio y midió 245m de largo y 41m de diámetro (más de 3 veces la longitud de un Boeing 747-8).

 

La tripulación de esta aeronave se integró con 40 miembros, 12 sobrecargos y cocineros. A bordo se instalaron pequeños cuartos equipados con camas. También contaba con un bar y un lounge para fumar. El centro de control se encontraba en la parte delantera.

El Hindenburg usaba hidrógeno para llenar las 16 celdas dentro su compartimento de 200,000m3 y así producir levantamiento. Se diseñó en otoño de 1930 y su construcción inició en 1931. Las superficies de control estaban operadas por servomotores eléctricos. Esta enorme aeronave se propulsó con 4 motores de pistón Daimler-Benz DB 602 conectados a unas hélices Heine de 6m de diámetro. Con esto podía tener una velocidad crucero de 122 km/hr, una velocidad máxima de 135 km/hr y una autonomía de hasta 16,000km. Con estas características llegó a realizar vuelos trasatlánticos de Alemania a Rio de Janeiro y Nueva York.

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El último vuelo del Hindenburg fue trágico pues sufrió un accidente. El 6 de mayo de 1937 luego de cruzar el Atlántico, el zepelín se encontraba en la Estación Lakehurst en Nueva Jersey, Estados Unidos para atracar. La llegada demoró un poco pues había condiciones de tormenta eléctrica. Momentos después de haber colocado los amarres correspondientes se observaron destellos en la superficie parecidos al fuego de San Telmo producidos por la energía estática. Repentinamente inició el fuego que se alimentó con el gas inflamable en el interior del dirigible. Toda la estructura se incendió y cayó lentamente. Quedó destruido en tan solo 32 segundos. Hubo pérdidas humanas, 35 de las 97 personas que había a bordo desafortunadamente fallecieron. Se cree que el revestimiento del dirigible (fabricado con algodón y barnizado con celulosa) contribuyó a alimentar el fuego. Se considera que este fue el primer accidente de la aviación civil y de ahí se derivó una de las primeras investigaciones de accidentes aéreos.

Lakehurst el 6 de mayo de 1937 en el momento de la primera explosión del Hindenburg. Foto: Wikimedia Commons.

Fotos: Wikimedia Commons.

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    Por: Uri Luna

    Ing. en Aeronáutica y Piloto Comercial, apasionado por los aviones y el espacio exterior. En sus ratos libres es un entusiasta de la natación, los viajes y la comida.

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