El Cerebro y la interpretación de las radiocomunicaciones aeronáuticas 

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Lo que hablan controladores aéreos y pilotos no es suficiente, si se desconoce esto.

En términos generales, se encuentra entre los conceptos aeronáuticos la expresión “seguro ordenado y rápido” está en los documentos de la Organización de aviación civil internacional OACI haciendo referencia a las funciones de las torres de control, pero básicamente aplica para toda la relación que hay entre controladores y pilotos. Actualmente, esto busca que todo sea en este orden: seguro, ordenado, cumplido y rápido.

Para lograrlo, entre muchas cosas se requiere de una muy importante y es la efectividad de los mensajes en las radiocomunicaciones.

¿Efectividad de los mensajes?

Así es, la efectividad de los mensajes en las radiocomunicaciones de estos dos actores: Pilotos y Controladores.

Suena sencillo, pero remontémonos a su esencia; el ser humano es un ser social y comunicarse es una necesidad básica, estamos determinados biológicamente para ello, les hablo de un proceso que es interactivo y social.

El psicólogo Albert Mehrabian en los años 60 conocido por su trabajo pionero en el campo de la comunicación no verbal, dio lugar a la conocida “regla 7%-38%-55%”.

Mehrabian Llevó a cabo experimentos sobre actitudes y sentimientos y encontró que en ciertas situaciones en que la comunicación verbal es altamente ambigua, solo el 7% de la información se atribuye a las palabras, mientras que el 38% se atribuye a la voz (entonación, proyección, resonancia, tono, etc.) y el 55% al lenguaje corporal (gestos, posturas, movimiento de los ojos, respiración, etc.). Así entonces, el 93% de las comunicaciones es no verbal.

Actualmente, otros investigadores han trabajado en los temas relacionados con la comunicación entre seres humanos y concuerdan en que la comunicación no verbal cobra una importancia significativa a la hora de transmitir un mensaje.

Las radiocomunicaciones aeronáuticas

Para comprender las radiocomunicaciones entre controladores y pilotos se debe contemplar lo siguiente:

  • Las radiocomunicaciones aeronáuticas se dan en un contexto
  • Producto de la radiocomunicación aeronáutica hay efectos en el emisor y en receptor
  • La radiocomunicación aeronáutica busca en las peticiones persuadir en la otra persona
  • La radiocomunicación aeronáutica busca la ejecución de una acción inmediata o programada
  • Con la conducta o ausencia de esta en las radiocomunicaciones aeronáuticas, también hay un mensaje

Básicamente, está en las radiocomunicaciones el secreto para que el tránsito de aeronaves se dé de manera segura.

Pero ojo a esto:

El contexto comunicativo sería el conjunto de elementos, factores y circunstancias (ambientales, sociales, personales, afectivas etc.) que hacen que un acto comunicativo se desarrolle de una determinada manera.

La mayoría de los controladores y pilotos no se detienen a reflexionar en esto, el tecnicismo del entorno aeronáutico los ha alejado de algunos temas muy humanos.

Por mantener algunos valores usaremos la escala de porcentajes Mehrabian; si la comunicación entre seres humanos es en un 93% no verbal, ya que un 38% se atribuye al tono de la voz y un 55% al lenguaje corporal, en las radiocomunicaciones aeronáuticas se hace evidente, que se carece de este gran porcentaje de comunicación no verbal, dado que no se pueden ver entre si controladores y pilotos mientras se comunican, justamente ese 93% es el que tiene gran importancia en la efectividad de un mensaje entre seres humanos como lo han afirmado los expertos.

¿Qué nos queda entonces? 

En las radiocomunicaciones solo se cuenta con la fraseología técnica aeronáutica, lo que Mehrabian denominó el 7% que se atribuye a las palabras. De allí, tan importante hacer buen uso de la terminología estipulada para estas comunicaciones. Y algo en lo que poco se piensa, es ese 38% que se atribuye a la voz, entonación, proyección, resonancia y tono que está íntimamente ligado a las emociones.

Así es, el tonito con el que se digan las cosas es definitivo para la efectividad de los mensajes en las comunicaciones aeronáuticas que existen entre controladores y pilotos.

Ahora, la razón aquí:

Cuando el cerebro percibe un sonido, muchos son los mecanismos neuronales que entran en actividad, siempre de manera diferente y esto se debe a las vibraciones de los sonidos que al transportar energía lo hacen de manera distinta.

Cada sonido genera un estímulo y estos llegan al circuito cerebral subcortical en el sistema límbico, desde donde se gestan respuestas fisiológicas a las emociones.

Hay que resaltar que los sonidos que se pueden catalogar como negativos generan una respuesta cerebral diferente, en algunos casos pueden ser considerados una señal de auxilio, estas en especial empiezan en la amígdala cerebral justo donde se gestan las emociones.

Está demostrado que las palabras de un interlocutor tienen consigo ciertos tonos que reflejan un estado emocional y esto genera una respuesta cerebral que guarda ciertas proporciones en coherencia con el estado emocional.

Así entonces, los seres humanos se encuentran ante una herramienta de comunicación ligada a las emociones y los sentimientos que experimentan durante la comunicación y que transmiten lo que está ocurriendo y lo que puede estar sintiendo la otra persona.

Al referirnos entonces a la comunicación oral, tenemos una actividad simultánea que genera notables efectos para facilitar el diálogo efectivo con propósito y que facilita también el entendimiento de una situación.

El manejo que el cerebro da a esta interpretación obedece a que hay neuronas en el córtex cerebral que procesan no sólo las palabras pronunciadas, sino también cómo se pronuncian; unas neuronas responden al tono que se utiliza al hablar, otras a los fonemas que se pronuncian, incluso, algunas detectan específicamente las variaciones relativas de la entonación.

En cuestión de milisegundos, el cerebro interpreta cada variación en los sonidos de las palabras y simultáneamente procesa de manera puntual los sonidos de las vocales y consonantes.

Concretando, el cerebro al escuchar a una persona hablar tiene la capacidad de identificar a su interlocutor a través del tono de su voz, tiene la capacidad de dar diferentes significados a un mensaje según como interprete el estado de ánimo de la persona, incluso de relacionar los fonemas y los gestos puede el cerebro hacerse una idea del mensaje que se está trasmitiendo, el cerebro integra toda esta información para dar significado al mansaje y responder en consecuencia. Todo en menos de un segundo.

Pilotos y controladores, no deben olvidar que el solo hecho de no estarse viendo unos a otros en el ejercicio de sus funciones, minimiza la posibilidad de efectividad en un mensaje. Así entonces, cada vez que hagan una transmisión desde sus aeronaves, torres o centros de control, hagan énfasis y pongan emociones en sus palabras, incluso la ausencia de esto podría ser un indicio de agotamiento y/o desconcentración de alguno de ustedes.

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    Por: David Bernal Rodriguez

    Director Ejecutivo de Servicios de Aprendizaje Aeronáutico. Máster en neurociencias e inteligencias múltiples,
    psicólogo, Controlador de Tránsito Aéreo. Contáctame: david.bernal@aeroaprendizaje.com

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