El Programa RISE de GE/Safran desarrollará la siguiente generación de tecnologías

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Cuando se presentó el programa de investigación de tecnología para motores el mes pasado, los Directores de GE Aviation y Safran, John Slattery y Oliver Andries, querían destacar que no era simplemente otro programa para un nuevo motor, sino uno que revolucionaría las plantas de fuerza en la aviación para ayudar a los esfuerzos de transformación de la industria para ser más sustentable.

El programa denominado RISE, que significa Revolutionary Innovation for Sustainable Engines (Innovación Revolucionaria para Motores Sustentables) busca sentar las bases para la siguiente generación de motores. Los dos socios de CFM International buscan de todo: arquitectura de fan abierto, elementos híbridos, capacidad para usar combustible sustentable, así como hidrógeno; en esencia, todo lo que hoy está sobre la mesa en tecnología para motores de aviación será analizado. Ya veremos qué de todo esto será parte de la siguiente generación de motores CFM para aviones de un pasillo que se espera esté lista para el 2035.

En el comunicado de prensa de GE Aviation dice que quieren darle forma a la industria en el mediano plazo, por lo que no quieren que Boeing vaya a desarrollar un avión de cabina angosta para entrar en servicio antes del 2035, sino que le recomiendan quedarse con el 737 MAX por ahora.

Y es que no tienen prisa en CFM por hacer cambios tecnológicos pues están en una posición muy cómoda, tiene exclusividad en el 737 MAX y una buena participación de mercado con la familia A320neo. Así que, aunque el producto de Airbus mantenga su participación predominante, CFM mantendrá la rebanada más grande del pastel, por lo que no tiene por qué arriesgarse por ahora.

La presión, en todo caso, sería para Boeing si pretende lanzar un sucesor del MAX antes del 2035, ya que tendría que utilizar otros motores de Pratt & Whitney o Rolls-Royce, lo que a las aerolíneas les ocasionaría mayores costos al cambiar de proveedor, así como una mayor complejidad. Un avión más grande que fuera intermedio entre el 737 y 787 requeriría motores más potentes que el actual 737, pero el proyecto RISE siguiere que GE y Safran piensan que se necesita algo radicalmente diferente a la arquitectura tradicional para los aviones que están hoy en desarrollo.

Aunque esto, aparentemente, le daría la oportunidad a Pratt y Rolls-Royce de entrar al mercado de aviones de un pasillo de Boeing en un inicio, también tendrían que enfrentarse a un motor de siguiente generación basado en la investigación RISE unos pocos años después.

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Sus planes parece que se ajustan

Para Airbus el plan se ajusta mucho mejor porque la línea de tiempo coincide en mucho con el propio desarrollo de Airbus de su proyecto ZeroE, que tiene el objetivo de desarrollar un avión impulsado por hidrógeno que entre en servicio para el 2035. Y si CFM le dice a Boeing que enfoque sus esfuerzos a un nuevo producto para dentro de 14 años en lugar de algo pronto, le quita presión a Airbus de tener una competencia más fuerte, por lo que puede centrar sus esfuerzos a corto plazo en más derivados de la familia A320, como el llamado A322.

Y para Boeing también podría ser algo bueno tomarse su tiempo para el mercado de aviones de un pasillo, dada la inversión necesaria para el desarrollo de un nuevo producto junto con los altos niveles de deuda y problemas financieros por la puesta en tierra del 737 MAX y la pandemia. Pero habrá que ver si la dinámica del mercado le permite a Boeing esperar tanto como GE y Safran quieren.

Para el desarrollo de sus nuevos motores, Safran podrá obtener su parte del presupuesto de desarrollo que ofrece el gobierno francés para impulsar la transición hacia la aviación sustentable.

A corto plazo lo que esto ocasionará es que no habrá mayores cambios en la industria de motores para la aviación comercial en el corto plazo, las mejoras serán incrementales, no revolucionarias.

Y otra cosa que les puede resultar favorable es la inercia que está ganando el avión de Boeing últimamente, con las órdenes de Southwest, Ryanair y United, además de la orden de United por otros 70 A321neo, indican que las aerolíneas por lo pronto se sienten bien con la tecnología de hoy para ser utilizada por un poco más de tiempo.

Ya veremos más adelante el tipo de motores, arquitecturas, tecnologías y ventajas que el proyecto RISE traerá para la aviación en la siguiente década, que sumadas a las ventajas que las nuevas generaciones de aviones ofrezcan bien podrán ser el impulso revolucionario para la industria en conjunto, para que la aviación sea sustentable mucho antes del 2050.

Fotos: Safran

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    Por: Erick Haw Mayer

    Apasionado de la aviación y la industria automotriz de toda la vida, tiene una Licenciatura en Informática y un Postgrado en Comunicación y R.P. Aunque tiene experiencia en empresas del rubro automotriz y en Mexicana de Aviación, su vida profesional se ha dedicado más al periodismo especializado en todo tipo de medios impresos y electrónicos, incluyendo la revista Avión Revue de Latinoamérica.

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