La historia del secuestrador que saltó de un Boeing 727 en vuelo

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Esta es una historia que parece de película. La suma entre un avión, un secuestrador misterioso, cuatro paracaídas y una eterna fuga parecen las bases de un guion de un filme de acción. Este es un caso de que la realidad supera la ficción. Conoce la historia del secuestro del vuelo 305 de Northwest Airlines y cómo el misterioso D.B Cooper saltó de un Boeing 727 en vuelo.

El 24 de noviembre de 1971 en el Aeropuerto de Portland, un hombre compró un boleto para el vuelo hacia Seattle con la aerolínea Northwest. El vuelo despegó sin ningún detalle que alarmara. Desde el asiente 18C, ese hombre, que se hacía llamar D.B Cooper pidió un bourbon y un refresco a una de las Sobrecargos. Nada irregular… pero pronto eso iba a cambiar.

Al poco tiempo, D.B. Cooper se acercó a la Sobrecargo y le pasó una nota donde le advertía que tenía una bomba en su portafolio. Acto seguido, lo abrió un poco donde se apreciaban unos cables que aparentaban una bomba. Lo siguiente fue un escrito al Capitán del 727 donde solicitaba cuatro paracaídas y 200,000 dólares en billetes de 20.

El secuestrador permitió que el avión de Northwest aterrizara en Seattle donde libertó a los 36 pasajeros que se encontraban a bordo. A cambio D.B. Cooper recibió una maleta con los objetos que había solicitado y la cifra acordada. Una vez realizado el intercambio, el delincuente regresó al avión y ordenó al Capitán que dirigiera el Boeing 727 hacia Ciudad de México. Por supuesto, D.B. Cooper le insistió en que no debía volar por encima de 10,000 pies de altitud.

Los Pilotos llevaron a cabo las demandas del secuestrador y tomaron ruta hacia México. De acuerdo con información del FBI, lo último que se supo es que poco después de las 20:00 -entre Seattle y Reno- D.B. Cooper saltó del Boeing 727. El hombre saltó por la parte de atrás del avión con el paracaídas y el botín de 20 mil dólares. La tripulación de Northwest aterrizó de manera segura, pero nada más se supo sobre el secuestrador. Saltó del avión, se perdió en la noche y hasta hoy no se sabe con certeza que pasó.

El FBI tuvo dos grandes sospechosos. Uno fue Richard Floyd McCoy quien había realizado un secuestro similar cinco meses antes del vuelo de Northwest. Sin embargo, fue descartado porque no coincidía con la descripción que las Sobrecargos dieron sobre el misterioso D.B Cooper. El otro hombre que consideraban posible era Sheridan Peterson, un marino aficionado al paracaidismo. En su caso fue relegado por resultados en pruebas de ADN realizadas en 2004.

La máxima agencia de investigación de Estados Unidos, ha dicho que Cooper no sobrevivió a su salto desde el avión. Entre las causas se señala que el paracaídas que utilizó no se podía dirigir, su ropa y calzado no eran adecuados para un aterrizaje brusco. Además, el salto se realizó sobre una zona boscosa de noche.  Esta teoría tomó fuerza en 1980 cuando un joven encontró una maleta en descomposición lleno de billetes de veinte dólares que coincidían con los números de serie del dinero del secuestro.

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    Por: Ingrid Gil

    Sobrecargo de aviación. Licenciatura en Sociología en FCPyS, UNAM. He colaborado en proyectos de investigación en el ColMex y la UNAM.

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