Otto Lilienthal fue uno de los pioneros de la aviación y lo pagó con su vida

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Karl Wilhelm Otto Lilienthal, es reconocido como el primer hombre en describir las leyes físicas que hasta la fecha continúan siendo vigentes en la aviación moderna. Gracias a que realizó numerosos vuelos, logró validar sus teorías. Fue la primera persona en realizar vuelos documentados con planeadores.

En periódicos y revistas se llegaron a publicar fotografías de Lilienthal y sus planeadores, creando polémica en la comunidad científica de la época pues eran las primeras máquinas voladoras. En el año de 1891 Lilienthal logró realizar sus primeros vuelos logrando recorrer la impresionante distancias de 25 metros.

En sus investigaciones describía con precisión el vuelo de las aves, especialmente las cigüeñas, y utilizó diagramas polares para describir la aerodinámica de sus alas. Realizó muchos experimentos para poder recopilar el mayor número de datos.

En 1893 Lilienthal registró distancias de vuelo de hasta los 250 metros, en la localidad de Rhinow en Alemania. Siendo ese su mayor récord que intentó batirlo en innumerables ocasiones durante el resto de su vida, pero nunca pudo superarlo.

Durante su corta carrera Lilienthal desarrolló una docena de modelos de monoplanos, aviones de aleteo y dos biplanos. Sus planeadores fueron cuidadosamente diseñados para distribuir el peso lo más uniformemente posible, para asegurar un vuelo estable. Eran controlados cambiando el centro de gravedad que lograba moviendo su cuerpo, igual que en los planeadores actuales.

Eran sumamente difíciles de maniobrar y tenían la tendencia de bajar, lo que los volvía casi irrecuperables durante el vuelo. Una de las razones de esta tendencia era porque el planeador se sostenía de los hombros del piloto. Este le restringía el movimiento a la parte superior del cuerpo, lo que limitaba la cantidad de peso que podía intercambiar.

En 1894, Lilienthal construyó una colina casa en Lichterfelde, a la cual le llamó Fliegeberg (Fly Hill), ahí lograba lanzar sus planeadores al viento sin importar su dirección. La colina tenía 15 metros de altura. Por lo regular siempre había una multitud de personas que mostraban mucho interés en sus experimentos.

Los informes de los vuelos realizados por Lilienthal se difundieron por todo Alemania y lograron llegar a otros países. Entre los fotógrafos que lograron capturar en imagen a Otto, podemos encontrar a pioneros como Ottomar Anschütz así como el físico estadounidense Robert Williams Wood.

Comenzó a ser reconocido como el «padre del vuelo», pues había logrado pilotar con éxito un artefacto más pesado que el aire en un vuelo sostenido. La investigación de Lilienthal fue conocida por los hermanos Wright, que mencionaron que fue una gran inspiración para ellos.

El 9 de agosto de 1896 se encontraba realizando vuelos en Rhinow Hills. Sus primeros vuelos lograron alcanzar con éxito los 250 metros de distancia, pero durante su cuarto vuelo, algo salió mal, los intentos por recuperarse durante el vuelo fueron fallidos lo que provocó que cayera en picada desde una altitud de aproximadamente 15 metros, hasta impactar contra el terreno.

El mecánico de Lilienthal, Paul Beylich lo transportó en su carruaje tirado por caballos hasta Stölln, donde fue examinado por un médico. Lilienthal presentaba una fractura de la tercera vértebra cervical y pronto perdió el conocimiento. Ese mismo día, fue transportado en un tren de carga hasta Berlín, donde fue llevado a la clínica de Ernst von Bergmann, uno de los cirujanos más famosos y exitosos de toda Europa.

Aproximadamente 36 horas después del accidente perdió la vida; existen relatos que mencionan que las últimas palabras de Lilienthal fueron «Opfer müssen gebracht werden!» («¡Hay que hacer sacrificios!»), pero esto continúa siendo un mito. Fue enterrado en el cementerio público de Lankwitz en Berlín.

Investigaciones recientes mencionan que lo que provocó el accidente no fue una construcción defectuosa del planeador, el director del Instituto de Aerodinámica y Tecnología de Flujo del Centro Aeroespacial Alemán (DLR) mencionó en el año 2016 que «Lilienthal no debería haber volado ese día». Pues todo indica que el clima del 9 de agosto de 1896 no favorecía a su planeador,  «lo más probable es que fue un error del piloto».

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    Por: Miguel Márquez

    Licenciado en Diseño Gráfico, con más de 15 años en medios de comunicación, editor y productor de medios audiovisuales, espacios radiofónicos y podcast. Soy un hombre, Amoroso, Poderoso, Abundante y Libre.

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