Speedbird 9: Cuando un Boeing 747 de BA perdió los 4 motores en vuelo

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El 24 de junio de 1982 se registró uno de los eventos más sorprendentes de un Boeing 747-200. Durante el vuelo 9 -también conocido como Speedbird 9- de British Airways los cuatro motores de la aeronave se apagaron. Si bien el final de la historia es esperanzador, sin duda es una experiencia en la que nadie quisiera encontrarse.

AERONAUTICA VITAR

La noche del 24 de junio de hace 39 años, el Boeing 747 de British Airways despegó del Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur (SZB) en Malasia con destino a Perth, Australia. A bordo del avión con matrícula G-BDXH se encontraban 263 personas, 248 pasajeros y 15 miembros de la tripulación. La tripulación de vuelo estaba conformada por el Capitán Eric Henry Moody, Primer Oficial Roger Greaves y el Ingeniero de Vuelo Barry Townley-Freeman.

El 747 se encontraba a una altitud de 37,000 pies y parecía que el vuelo seguiría sin incidentes. Pronto estaba por cambiar. A las 20:40 hora de Yakarta, Indonesia, la historia del vuelo Speedbird 9 comenzó a cambiar. El Capitán que se encontraba fuera de la cabina, tuvo que ser llamado de vuelta debido a una intensa exhibición del llamado Fuego de San Telmo.

Pocos minutos más tarde, el motor número 4 falló. Inmediatamente la tripulación realizó los procedimientos correspondientes; se cortó el flujo del combustible y se activaron los extintores externos. Un minuto más tarde, aproximadamente a las 20:42LT el motor número dos también se apagó. Tan solo unos segundos después le siguieron los motores uno y tres. En menos de 5 minutos en el Boeing 747 de British Airways había perdido sus cuatro motores Rolls-Royce RB211.

«Los cuatro motores se han detenido»

La tripulación tuvo que pensar rápido sobre las decisiones a tomar. Sin propulsión, el 747-200 podía planear por unos minutos. La aeronave tenia un radio de planeo de 15:1; 15 kilómetros por cada kilómetro que descendía. Tenían el tiempo contado para buscar aterrizar de manera segura en el aeropuerto más próximo.

Mientras tanto, los pasajeros se encontraban conmocionados por los cambios en el 747 y en el vuelo. De pronto, llegó el anuncio que nadie quisiera escuchar. Desde la cabina de vuelo el Capitán Moody dio un mensaje que quedó grabado en la historia:

Buenas tardes damas y caballeros. Les habla su Capitán. Tenemos un pequeño problema. Los cuatro motores se han detenido. Estamos haciendo todo lo posible para que vuelvan a funcionar. Confío en que no estén demasiado angustiados.”

En paralelo el Primer Oficial Greaves se declaró en emergencia al Control de Tráfico Aéreo de Yakarta. No obstante, el controlador de dicho aeropuerto no entendió el mensaje con claridad; la persona había entendido que solo el motor 4 había dejado de funcionar. Afortunadamente, los Pilotos de un vuelo de Garuda Indonesia repitieron el mensaje y fue entonces que la emergencia fue atendida.

Mientras el avión se encontraba planeando se acercaba a las montañas de la isla de Java. Para poder atravesar de manera segura, era necesario mantener una altitud de por lo menos 11,500 pies, pero con las condiciones del 747 era difícil mantener dicha estabilidad. Considerando eso, se puso sobre la mesa la posibilidad de virar hacia el océano Indico para realizar un amerizaje. Nunca un Boeing 747 había -ni lo hizo- un aterrizaje en el agua.

Recuperando el vuelo

Los intentos por encender de nuevo al menos uno de los motores no cesaban. Cuando se encontraban a una altitud de 13,500 pies, cerca del momento decisivo, el motor 4 volvió a arrancar. A las 20:56LT, el Capitán utilizó la potencia proporcionada para reducir el descenso. En breve el número 3 regresó a operar y permitió que el avión de British Airways ascendiera lentamente. Minutos más tarde, los motores 2 y 4 se unieron a los otros dos encendidos.

Con optimismo, la tripulación ascendió a 14,800 pies para evitar la zona montañosa. Al acercarse al nivel deseado, el Fuego de San Telmo se volvió a presentar. El Capitán de British Airways redujo la potencia en los motores, pero el motor número dos sufrió una pérdida del compresor y tuvo que ser apagado. Un nuevo descenso tuvo que ser realizado.

Pese a que los informes meteorológicos anunciaban buena visibilidad, los Pilotos del Boeing 747 tenían dificultad para ver a través del parabrisas. Con dichas condiciones, tomaron la decisión de volar el Sistema de Aterrizaje Instrumental (ILS). Solo de esa manera la aeronave logró aterrizar en el Aeropuerto de Halim Perdanakusuma (HLP) en Yarkarta con todas las personas a bordo ilesas.

Los resultados de las pesquisas

Las investigaciones realizadas por las autoridades británicas determinaron que los problemas del Boeing 747 de British Airways derivaron por atravesar una nube de ceniza volcánica. Debido a la naturaleza árida de la nube ocasionada por la erupción del Monte Galunggung no fue detectada por el radar meteorológico.

Derivado de este incidente, el espacio aéreo de la zona del volcán fue cerrada por unos días. No obstante, las autoridades de Indonesia decidieron cerrarlo permanente por un nuevo incidente. Tan solo 19 días más tarde del vuelo de British Airways, otro Boeing 747 ahora de Singapore Airlines tuvo que apagar 3 de sus 4 motores mientras sobrevolaba la misma zona.

El Boeing 747-200 con matrícula G- BDXH de British Airways continúo volando para la aerolínea británica hasta 2002 cuando fue vendida a European Aviation Air Charter. En febrero del 2004, tras 30 años de servicio, la Reina dejó de operar. Cinco años más tarde, en julio del 2009, la aeronave vio el final de sus días al ser desguazada.

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    Por: Ingrid Gil

    Sobrecargo de aviación. Licenciatura en Sociología en FCPyS, UNAM. He colaborado en proyectos de investigación en el ColMex y la UNAM.

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