Conoce la historia de las primeras aeronaves; los dirigibles

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Los dirigibles fueron de los primeros intentos exitosos de los humanos por surcar los cielos. La historia de los primeros aerostatos se remonta a 1852 cuando Henri Giffard se elevó sobre el Hipódromo de Paris y voló a 10 km/hr por 30 km. Posteriormente otros pioneros como Paul Haenlein y Alberto Santos Dumont también fabricaron sus artefactos. Uno de los inventores de más renombre fue Ferdinand von Zeppelin, quien construyó el dirigible que portó su nombre en 1900.

American Flyers

Aquellos inventos de transporte aéreo se componían de 4 elementos principales: un contenedor donde se encontraba algún gas más ligero que el aire, como el helio o el hidrógeno; un compartimento para carga o pasajeros; una fuente de propulsión; y superficies de control que garantizaran la maniobrabilidad de la aeronave.

Durante la primera Guerra Mundial los alemanes utilizaron dirigibles para realizar ataques con bombas. Estos artefactos podían alcanzar altitudes mayores que los aviones de la época. En 1917, los dirigibles alemanes consiguieron realizar vuelos con una duración de casi 100 horas. Ese rendimiento hizo pensar a las personas que los aerostatos impulsarían grandemente a la aviación.

Posterior a la Primera Guerra Mundial el desarrollo de los dirigibles se popularizó y continúo en otras regiones como Europa y en Estados Unidos. En julio de 1919 el dirigible británico R-34 realizó un viaje trasatlántico. Posteriormente en 1926 el explorador Roald Amundsen utilizó un dirigible italiano para investigar el Polo Norte.

Dos de los dirigibles más famosos y grandes fueron el Graf Zeppelin y el Hindenburg. El Graf Zeppelin se construyó en 1928, inauguró el servicio trasatlántico y podía transportar hasta 60 toneladas. El 29 de agosto de 1929 logró completar una vuelta alrededor del mundo. Su travesía duró 21 días donde recorrió cerca de 34,600km. Partió de Lakehurst, Estados Unidos; cruzó el Atlántico, Europa, Rusia, China y atravesó el Océano Pacífico para aterrizar en Los Ángeles California y continuar nuevamente hacia Lakehurst. Asimismo, el Graf Zepelin protagonizó una misión de investigación en el Ártico en 1931. Cuando se retiró de servicio en 1937, este dirigible acumuló más de 1.6 millones de kilómetros.

Graf Zeppelin. Foto: Wikimedia Commons.

Por su parte, el Hindenburg voló por primera vez en 1936 en Friedrichshafen, Alemania. Este dirigible está considerado como la aeronave más grande del mundo. Se construyó con duraluminio y midió 245m de largo y 41m de diámetro (más de 3 veces la longitud de un Boeing 747-8). Era tan espacioso que se instalaron a bordo pequeños cuartos equipados con camas. También contaba con un bar y un lounge para fumar. Se diseñó en otoño de 1930 y su construcción inició en 1931. Alcanzaba una velocidad crucero de 122 km/hr, una velocidad máxima de 135 km/hr y tenía una autonomía de hasta 16,000km. Con estas características llegó a realizar vuelos trasatlánticos de Alemania a Rio de Janeiro y Nueva York.

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El último vuelo de este dirigible fue trágico pues sufrió un accidente. El 6 de mayo de 1937 luego de cruzar el Atlántico, se encontraba en la Estación Lakehurst en Nueva Jersey, Estados Unidos para atracar. La llegada demoró un poco pues había condiciones de tormenta eléctrica. Momentos después de haber colocado los amarres correspondientes se observaron destellos en la superficie parecidos al fuego de San Telmo producidos por la energía estática. Repentinamente inició el fuego que se alimentó con el gas inflamable en el interior del dirigible. Toda la estructura se incendió y cayó lentamente. Quedó destruido en tan solo 32 segundos. Hubo pérdidas humanas, 35 de las 97 personas que había a bordo desafortunadamente fallecieron. Se cree que el revestimiento del dirigible (fabricado con algodón y barnizado con celulosa) contribuyó a alimentar el fuego. Se considera que este fue el primer accidente de la aviación civil y de ahí se derivó una de las primeras investigaciones de accidentes aéreos.

Lakehurst el 6 de mayo de 1937 en el momento de la explosión del Hindenburg. Foto: Wikimedia Commons.

Durante la década de 1930 la fabricación y operación de dirigibles se abandonó paulatinamente debido al costo, velocidad y su vulnerabilidad en caso de tormenta. Luego del accidente del Hindenburg y del desarrollo de aviones más veloces, los dirigibles comenzaron a ser obsoletos.

El desarrollo de los dirigibles se suspendió por más de 50 años hasta que en 1993 se fundó la compañía Zeppelin Luftschifftechnik GmbH; la cual construyó el Zeppelin NT (New Technology). Fue más pequeño que su antecesor con una longitud de 75 metros y se elevaba con helio. En 2001 comenzó a ofertar vuelos panorámicos sobre lugares de interés como el Lago Constance en Europa. El Zeppelin NT además de ofrecer tours, también ha prestado sus servicios para fotografía aérea, cobertura de eventos especiales, entrenamiento de pilotos, e investigación meteorológica.

Los dirigibles marcaron el inicio de la aviación en el mundo; y aunque su desarrollo se vio truncado, sabemos que fueron los precursores de las modernas aeronaves en las que nos transportamos hoy en día.

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    Por: adminlin

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