El pasado 22 de julio fuimos testigos de la llegada del que fuera el ex avión presidencial de México, el Boeing 787-8 Dreamliner matrícula XC-MEX, nombrado “José María Morelos y Pavón”. Después de permanecer por 19 meses en el Aeropuerto Logístico de Victorville al sur de California, en los Estados Unidos para su venta.

Originalmente fue enviado a los Estados Unidos debido a que según lo expresado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador ya se tenía a un posible comprador, y el que permaneciera en nuestro país podría obstaculizar su proceso de venta. Pasaron los meses hasta que se tomó la decisión de regresar la aeronave a México.

El almacenamiento del TP-01 costó un total de $35,237,838 pesos ($1,567,500 dólares), algo así como $1,854,623 pesos cada mes. Lo que incluía según informaron autoridades mantenimiento, limpieza, combustible y mano de obra para mantener el avión en óptimas condiciones. La aeronave llegó a su confinamiento el lunes 3 de diciembre de 2018, para así cumplir las promesas de campaña del actual presidente de México.

Al la llegada de la aeronave, el presidente dio a conocer que aún quedan muchos «cachitos» (boletos de lotería) disponibles para la rifa del avión presidencial, la cual se llevará a cabo el próximo 15 de septiembre. Por que recordemos que una de las soluciones propuestas por el mandatario, fue rifarlo, poco tiempo después de que se hiciera pública esta opción, también mencionó que el avión no sería el «premio mayor». Al final solo se utilizó para promover una rifa más.

El avión actualmente no ha sido pagado en su totalidad, según un avalúo realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) la aeronave hace más de un año tenía un costo mínimo de $150 millones de dólares. Si en estos momentos se vendiera en lo que dijo la ONU, solo se podría pagar el 83% del monto total.

El pasado 13 de julio de 2020, se informó que actualmente se tiene una oferta de $120 millones de dólares por el TP-01. Todo indica que esta será aceptada, aunque resulta poco congruente pues en enero de este mismo año, un multimillonario surcoreano realizó una oferta por el avión, al final no fue aceptada por que no ofreció los $150 millones de dólares del avalúo de la ONU.

Hasta el momento solo se sabe que la aeronave permanecerá varada en el que fuera el Ex Hangar Presidencial, hoy instalaciones del Sexto Grupo Aéreo de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM). Este 27 de julio la conferencia diaria televisiva que realiza Andrés Manuel, se realizó con el TP-01 como fondo de pantalla donde se resaltaron los lujos que este avión presenta.

Este tema ha causado mucho debate en redes sociales donde los usuarios coinciden en que deberían de retirar el lujo interior del avión e usarlo para atender a la población mediante el “Plan DN-III” de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), para el traslado de tropas, o de equipo médico en medio de la actual pandemia del Coronavirus (COVID-19).

Esta no es la primera ocasión que el avión presidencial causa controversia, el gobierno de Carlos Salinas de Gortari también recibió severas críticas por adquirir un Boeing 757, el cual fue señalado como un gasto excesivo y por ser un avión demasiado grande para transportar al presidente. Al final la aeronave estuvo en servicio por 19 años.

¿Tú cuál crees que debería de ser futuro para el Boeing 787-8 Dreamliner matrícula XC-MEX?

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    Por: Miguel Márquez

    Licenciado en Diseño Gráfico, con más de 15 años en medios de comunicación, editor y productor de medios audiovisuales, espacios radiofónicos y podcast. Soy un hombre, Amoroso, Poderoso, Abundante y Libre.

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