Esta es la historia del Bell-Boeing V-22 Osprey

El V-22 Osprey, producido en alianza entre Bell y Boeing, es una aeronave militar de usos múltiples con rotores basculantes, por lo que tiene capacidades para despegue y aterrizaje vertical (VTOL) así como despegue y aterrizaje cortos (STOL). La intensión en el diseño fue combinar la funcionalidad de un helicóptero con las capacidades de alta velocidad de crucero y alcance de un avión turbohélice.

Originalmente se desarrolló un proyecto experimental para un vehículo VTOL denominado JVX, por parte del Departamento de Defensa de EE.UU. en 1981. El equipo formado por Bell Helicopter Textron y Boeing Helicopters ganó el contrato de desarrollo de la aeronave de rotores basculantes en 1983, por eso la producción es conjunta entre las dos empresas.

Los prototipos

El desarrollo a escala completa del V-22 comenzó en 1986 y realizó su primer vuelo en 1989 seguido de toda su fase de pruebas durante las que se tuvieron que hacer cambios en el diseño. En realidad resultó muy complejo el desarrollo de los rotores basculantes, por esta razón pasaron bastantes años para que el V-22 pudiera llegar a ser operacional por parte de las fuerzas armadas.

Desde el principio se concibió como un vehículo para uso militar y su diseño se realizó para cumplir con los requerimientos operativos que hicieron el Ejército, la Armada, la Fuerza Aérea y el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos. Entre sus características técnicas destacan una alta velocidad; capacidad de despegue y aterrizajes verticales; reabastecimiento de combustible en vuelo para un gran radio de acción; y rotores retráctiles con sección alar móvil para facilitar su despliegue a bordo de buques.

El primer prototipo fue designado MV-22 y voló por primera vez el 19 de marzo de 1989 en modo de helicóptero y el 14 de septiembre como avión de ala fija. Más adelante los prototipos 3 y 4 completaron satisfactoriamente las primeras pruebas marítimas en el USS Wasp en 1990. Los prototipos 4 y 5 tuvieron accidentes en 1991 y 1992 que los destruyeron, por lo que Bell y Boeing realizaron un rediseño para reducir el peso en vacío, simplificar su fabricación y reducir los costos. A esta nueva versión se le denominó V-22B.

Los vuelos de prueba fueron reanudados en junio de 1993 tras realizar mejoras en los prototipos para que se ajustaran a la configuración del nuevo V-22B y en junio de 1994 se adjudicó al equipo Bell-Boeing el contrato para la fase de desarrollo de ingeniería de fabricación. Las pruebas continuaron hasta 1997 y se centraron en la medición de cargas y la ampliación de las características del software de maniobrabilidad de vuelo.

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Pruebas y demoras

En 1997 se entregó el primer V-22 de preproducción al Centro de Prueba de Guerra Aeronaval en Maryland y su primer vuelo fue el 5 de febrero del mismo año, pero las pruebas sufrieron un nuevo retraso. Para mayo de 1999 se entregó el primer V-22 de producción inicial ya apodado “Osprey” (águila pescadora), completó las pruebas marítimas del programa en el USS Saipan. También se realizaron pruebas con carga externa en donde Boeing utilizó un V-22 para elevar y transportar un obús M777.

Finalmente, el cuerpo de Marines comenzó el entrenamiento de tripulantes para el V-22 Osprey en el 2000 pero un par de accidentes fatales retrasaron su entrada en servicio hasta ser investigados y que se hicieran los rediseños correspondientes.

El Pentágono autorizó la producción a capacidad completa de la aeronave en 2005, fabricando entre 24 y 48 por año, y se hizo un pedido inicial de 458, de los cuales 360 eran para los Marines, 50 para la Fuerza Aérea y 48 para la Fuerza Naval, a un costo de $110 millones de dólares cada uno, incluyendo los costos de desarrollo.

Las prestaciones y capacidades del Osprey le dan una gran versatilidad para misiones diversas, como transporte de tropas, asalto aerotransportado, apoyo de combate, infiltración y extracción de fuerzas especiales, búsqueda y rescate en combate, evacuación sanitaria, logística y aprovisionamiento y hasta avión cisterna en un futuro.

Controversias en el desarrollo

El proceso de desarrollo del V-22 fue muy largo y controvertido, esto ocasionó que sus costos de desarrollo crecieran en el tiempo. Originalmente el presupuesto era de $25,000 millones de dólares (mdd) en 1986 pero se incrementó a $30,000 mdd en 1988. Hasta 2008 se habían gastado $27,000 mdd pero se requerían otros más para completar la producción del número de aeronaves planeado por el gobierno de EE.UU.

Sus costos generaron una controversia ya que el costo de producción de un V-22 era mucho mayor a los de un helicóptero equivalente, prácticamente el doble que un CH-53 que tiene mayor carga útil y capacidad de transportar equipos más pesados de los que el V-22 podría. La ventaja del Osprey es que puede tener un desempeño y alcance de un avión, que los helicópteros no pueden alcanzar.

Actualmente el único operador del V-22 en el mundo, aparte de las Fuerzas Armadas de EE.UU., es la Fuerza de Autodefensa Terrestre de Japón, que los utiliza para misiones de búsqueda y rescate. No se descarta que otros países pudieran interesarse en el equipo en un futuro.

Fotos: Creative Commons

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    Por: Erick Haw Mayer

    Apasionado de la aviación y la industria automotriz de toda la vida, tiene una Licenciatura en Informática y un Postgrado en Comunicación y R.P. Aunque tiene experiencia en empresas del rubro automotriz y en Mexicana de Aviación, su vida profesional se ha dedicado más al periodismo especializado en todo tipo de medios impresos y electrónicos, incluyendo la revista Avión Revue de Latinoamérica.

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