El Comité Nacional de Transporte de la República de Indonesia, publicó este 25 de octubre el informe final sobre el accidente del Boeing 737 MAX de Lion Air matrícula PK-LQP, que impactó contra el Mar de Java el pasado 29 de octubre del 2018 y que dejó un saldo de 189 personas fallecidas. El informe de 300 páginas podría aliviar ciertas dudas y preocupaciones que al día de hoy eclipsan al caso MAX y al fabricante Boeing.

El informe revela un conocimiento deficiente por parte de la tripulación sobre el funcionamiento del Maneuvering Characteristics Augmentation System (MCAS) y no por un mal adiestramiento, sino, por la falta de información de Boeing a sus clientes operadores del 737 MAX. Lo que podría revelar un ocultamiento de información en un sistema que opera inadecuadamente. Durante la emergencia, los pilotos intentaron, en más de 20 ocasiones, recobrar el control de la aeronave respondiendo a una arma de desplome.

Además, durante la emergencia el Primer Oficial de 41 años de edad, lucha por encontrar información contenida el Quick Reference Handbook (QRH) alrededor de 4 minutos, elemento clave para eventualmente ejecutar un correcto procedimiento de emergencia, pero nunca pudieron localizar la información correcta, mientras luchaban con las tendencias del avión “nariz abajo”, en medio de deficientes procedimientos de CRM.

La tripulación nunca pudo encontrar cómo solucionar una falla de alguno sensor de MCAS, debido a que no figura en ningún manual del avión o del mismo entrenamiento de los pilotos, ya que el sistema actúa inadvertidamente en ciertas configuraciones de vuelo, como son flaps retractados o en posición “cero”. El sistema trata de estabilizar el avión y evitar una “supuesta” entrada en pérdida por el excesivo ángulo de ataque que cree que el avión enfrenta.

De acuerdo con los datos del Comité Nacional de Transporte de la República de Indonesia, también revela una confusión de la tripulación de este nuevo sistema del avión (MCAS), luego de que la nueva generación de aviones Boeing 737 MAX, se le instalaran motores  CFM LEAP-1B, más grandes y poderosos que la versión anteiror Next Generation, lo que causa modificaciones en el avión, como es el centro de gravedad.

Al sacar la versión MAX, el fabricante Boeing sólo certificó el equipo como una enmienda al mismo Type Certificate del 737, algo que continúa siendo reprobado pues estas y otras fallas más se debieron de haber revelado durante el proceso de certificación, al tiempo de proveer más información a las tripulaciones sobre el sistema MCAS, del cual nadie conocía.

Tan sólo cinco meses después de este accidente de Lion Air, otro Boeing 737 MAX de Ethiopian Airlines, impactó contra el terreno, bajo supuestas y similares circunstancias, de acuerdo con datos de telemetría, las tripulaciones perdieron el control de los aviones dentro de una pérdida ingobernable.

Este informe, revela mucha información y resuelve ya varias dudas sobre las causas probables del accidente que ha dejado una ola de incertidumbre sobre la nueva generación de los Boeing 737 MAX, pérdidas millonarias a las aerolíneas y el fabricante, en medio de una puesta en tierra mundial del equipo, hasta que el fabricante encuentre una solución en el fallido sistema y del deprimente avión.

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    Por: Roberto Mtz Armendáriz

    Periodista independiente con más de 10 años de experiencia en los medios de comunicación. Ha participado en varios proyectos de casas radiodifusoras como titular de noticieros en FM (Grupo Radiorama) y ha sido Jefe de Información de varios periódicos mexicanos. También, posee Licencia de Oficial de Operaciones de Aeronaves.

    Ciudad de México.

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