La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) publicó este domingo 24 mayo el informe final del accidente con el Cessna 525 CitationJet, matrícula N525P, que hace dos años, sin plan de vuelo y comunicación con el control de tránsito aéreo (CTA), despegó del Aeropuerto del Condado de Chesterfield (Virginia) y veinte minutos más tarde, impactó contra el terreno montañoso en las cercanías de Crozet, ciudad ubicada al noroeste del aeródromo de origen. Según la conclusión de los investigadores estadounidenses, el piloto estaba borracho y desorientado cuando decidió volar.

Fue a las 20:33LT (GMT-4) del domingo 15 de abril de 2018 que el piloto, único a bordo del CitationJet, inició la carrera de despegue de Richmond por la pista 33, que dispone de 1.676 metros de longitud, en dirección a Staunton (Virginia). A pesar de las condiciones meteorológicas instrumentales (IMC) en la región, con el registro de fuertes lluvias, tormentas eléctricas e incluso, de un tornado, el piloto no presentó un plan de vuelo y tampoco se reportó en la frecuencia del aeródromo (no controlado) para el despegue, que ocurrió en la dirección opuesta a la favorable (por las ráfagas de viento).

Luego del despegue, continuó su ascenso y alcanzó una altitud máxima de 11.500 pies sobre el nivel del mar (MSL) a las 20:40LT. En seguida, detuvo el ascenso e inició un descenso, estabilizándose a unos 4.300 pies a las 20:44LT, volando debajo de la altitud mínima de seguridad requerida en la región, 5.700 pies sobre el nivel del mar (MSL). Sin comunicación alguna durante todo el vuelo, a las 20:53LT, comenzó un giro descendente a la izquierda, con un régimen de descenso de 6.000 pies por minuto (FPM), según datos de radares primarios obtenidos por la Administración Federal de Aviación (FAA) durante la investigación; cinco segundos después del descenso, el avión desapareció de los radares.

Los restos del avión fueron localizados en un terreno montañoso en las cercanías de Staunton, ciudad ubicada a unos 126 kilómetros (68 millas náuticas) al noroeste del aeródromo de origen. Como resultado del impacto, estalló en llamas y el piloto falleció. Según los investigadores, antes del vuelo, mientras preparaba la cena con un amigo, el piloto ingirió ‘algunas’ bebidas alcohólicas; después de cenar, a las 19:30LT, en lugar de ir al hotel, decidió volar durante la noche. Media hora después, llegó al aeropuerto, realizó una rápida revisión exterior (walk around) y luego, inició la puesta en marcha de los motores, iniciando el rodaje para el despegue en la dirección opuesta a la favorable, con registro de fuertes vientos cruzados.

La investigación concluyó que al volar bajo condiciones meteorológicas instrumentales (IMC) sin plan de vuelo y en reglas de vuelo visual (VRF), el piloto sufrió de desorientación espacial y perdió el control del avión, que impactó contra el terreno con un fuerte régimen de descenso. La situación fue agravada por la decisión del piloto de volar en estado de embriaguez, que degradó sus capacidades. La Administración Federal de Aviación (FAA) prohíbe cualquier tripulante de una aeronave civil de volar mientras tenga 0.040 gm/dl o más de etanol en la sangre. Además, según la reglamentación, los tripulante son prohibidos de volar dentro de las 8 horas posteriores al consumo de bebidas alcohólicas. 

Foto: Bizjets101/Twitter

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    Por: Erick Cerqueira

    Amante de la aviación desde el nacimiento, trillando caminos hacia vuelos más altos.

    Bachillerato en Relaciones Internacionales por la Federal University of Sergipe (UFS).

    En Instagram @_erickcerqueiraf | erick.cerqueira@transponder1200.com

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