El Comité Interestatal de Aviación de Rusia (MAK) divulgó este jueves 28 de mayo el informe preliminar de la investigación del accidente con el Boeing 737-500 de UTair, matrícula VQ-BPS, que durante el aterrizaje en Usinsk (Rusia) en febrero pasado, sufrió el colapso de ambos tren de aterrizaje principal y excursionó de la pista. Según los investigadores rusos, en una aproximación no estabilizada, fuera de la altitud de la senda de planeo, el avión chocó con un banco de nieve metros antes del umbral de la pista y tocó tierra fuertemente.

El accidente ocurrió durante la tarde del domingo 9 de febrero, cuando el avión de la aerolínea de bajo costo rusa cumplía el vuelo UT535 procedente de Moscú-Vnúkovo con 94 pasajeros y seis tripulantes a bordo. Alrededor de las 12:21LT (GMT+3), durante la aproximación para el aterrizaje por la pista 13 del aeródromo, que dispone de 2.502 metros de longitud, el avión tocó tierra fuertemente; el tren principal derecho colapsó, mientras que el izquierdo se rompió. El avión sufrió daños sustanciales y a pesar del susto, todos los pasajeros y tripulantes han evacuado con seguridad.

Según el informe preliminar, en el día del accidente, el transmisor de la senda de planeo y las luces de aproximación estaban fuera de servicio y debido al clima en la región, con fuertes nevadas, la visibilidad estaba reducida; por lo tanto, sin el sistema de aterrizaje instrumental (ILS), el avión no podría realizar una aproximación en el aeródromo. Sin embargo, la tripulación decidió continuar el vuelo esperando el clima mejorar y realizar una aproximación GNSS (RNAV) con la ayuda del control de tránsito aéreo (CTA) de Usinsk.

La visibilidad se incrementó a 1.600 metros, con el techo de nubes a 450 metros, condición mínima requerida para el aterrizaje; así, el control autorizó el aterrizaje y la aproximación por GNSS (RNAV). A unos 1.000 pies de altitud, el piloto automático fue apagado y el capitán asumió el mando del avión; el primer oficial alertó que estaban volando abajo de la altitud correcta de la senda de planeo, sin embargo, el capitán contestó que no y continuó el descenso. Posteriormente, el sistema de alerta de proximidad al terreno (EGPWS) indicó que el estaban a 100 pies sobre el terreno (AGL) y segundos más tarde, a 60 pies (AGL), nuevamente el primer señaló que estaban abajo de la senda de planeo, pero fue ignorado.

Sin corregir la altitud, volando abajo de la senda de planeo, el avión chocó ambos tren de aterrizaje principal un banco de nieve de 1.1 metro ubicado a unos 32 metros antes del umbral de la pista y con la nariz elevada en 3 grados, a unos pocos metros adelante, tocó tierra fuertemente (+1.86G) al comienzo del pavimento de la pista —en la área de seguridad de extremo de pista (RESA)—, sufriendo el colapso de ambos tren principal. Según la investigación, que aún sigue en curso, el capitán también dudó iniciar la evacuación, creyendo que sólo habían excursionado por un problema con el control direccional del tren de nariz. La evacuación comenzó cuando uno de los tripulantes de cabina (TCP) reportó una posible fuga de combustible en el lado derecho del avión, que en realidad, era fluido hidráulico de los tren dañados. 

  • author's avatar

    Por: Erick Cerqueira

    Amante de la aviación desde el nacimiento, trillando caminos hacia vuelos más altos.

    Bachillerato en Relaciones Internacionales por la Federal University of Sergipe (UFS).

    En Instagram @_erickcerqueiraf | erick.cerqueira@transponder1200.com

  • author's avatar

Deja tu comentario.