Los aviones militares a los que nos apasiona la aviación son y serán una maravilla que hay que contemplar cuando sea posible, haciendo maniobras que para nosotros desafían las leyes de la física, haciendo que el piloto se someta a grandes cantidades de fuerzas G, estas máquinas siempre nos sorprenderán.

Pero esto no podría ser posible si no fuera por una buena planta motriz que lo impulsa por los aires haciendo estas increíbles maniobras y/o escapes rápidos de algún enemigo en combate.

Aquí podemos ver una prueba hecha a un motor GE-100 Turbofán que alimenta a los F-16 Fighting Falcon el avión de combate por excelencia de los Estados Unidos

  • author's avatar

    Por: Hans Bravo

    Arquitecto, Piloto Comercial de Ala Fija y Spotter

    Fotógrafo de Transponder 1200

  • author's avatar

Deja tu comentario.