De Londres a Sídney, Qantas opera (de nuevo) el vuelo más largo del mundo

Obteniendo el segundo récord mundial en sólo treinta días, ya se encuentra surcando los cielos el Boeing 787-9 Dreamliner de la aerolínea australiana Qantas, matrícula VH-ZNJ, que vuela entre Londres-Heathrow y Sídney como parte de una investigación más para el Proyecto Sunrise, que busca recolectar datos que en el futuro, ayudarán en el lanzamiento de vuelos de ultra largo recorrido.

El vuelo QF7879 despegó de la capital británica a las 06:09LT (GMT); el aterrizaje en el Aeropuerto Internacional Kingsford Smith en Sídney deberá ocurrir sólo en diecinueve horas, alrededor de las 13:41LT (GMT 11); así, se convertirá en el vuelo más largo operando en el mundo. El registro anterior también es de Qantas, que en 20 de octubre, operó el también vuelo QF7879 desde Nueva York-John F. Kennedy a la ciudad australiana.

Mientras que Nueva York y Sídney están separadas por 18.427 kilómetros (9.950 millas náuticas), durante el vuelo de hoy, el 787-9 Dreamliner recorrerá un trayecto aún mayor, de 19.581 kilómetros (10.573 millas náuticas). Sin embargo, por las corrientes de viento favorables en la ruta, la duración estimada es casi similar o incluso, podrá ser menor. En dicho vuelo de investigación, al igual que el primero, unas cuarenta personas están a bordo, incluyendo su tripulación; de los ‘pasajeros’ invitados, en su mayoría, empleados de la aerolínea que están equipados con monitores para rastrear sus patrones de sueño, consumo de alimentos y bebidas, iluminación, movimiento físico y entretenimiento durante el vuelo.

Qantas también recopilará comentarios generales de los pasajeros sobre la elección de alimentos, las zonas de estiramiento y bienestar y el entretenimiento a bordo. Los datos recolectados durante el viaje serán evaluados por investigadores del Centro Charles Perkins, un instituto médico de la Universidad de Sídney, para evaluar el impacto del vuelo en la salud, bienestar y reloj corporal de los pasajeros.

Un equipo de la Universidad Monash de Melbourne también está trabajando con los pilotos y tripulantes para controlar los niveles de melatonina desde antes, ahora durante y después del vuelo. La melatonina es la hormona que regula los ciclos de sueño; a bordo, los pilotos usarán un dispositivo que rastrea los patrones de ondas cerebrales y monitorea el estado de alerta, informó la aerolínea, para recopilar datos sobre los mejores patrones de trabajo y descanso para los servicios de larga distancia.

El vuelo 7879 de Qantas forma parte del proyecto Sunrise, un experimento que busca realizar una investigación científica sobre el estado de salud de los ocupantes, minimizar el desfase horario e identificar los períodos óptimos de descanso y trabajo de la tripulación, que permitirán en el futuro, ayudarán la aerolínea a lanzar vuelos de ultra largo recorrido; se debe tomar una decisión final sobre la viabilidad del Proyecto Sunrise como ruta de vuelo comercial regular a finales del año.

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